Hachikō es uno de los perros más conocidos del mundo y el pasado 8 de marzo se cumplieron 91 años de su muerte. Este akita esperó durante nueve años el regreso de su dueño en la estación de trenes de Shibuya, en Tokio, y se convirtió en el símbolo mundial de la lealtad.
Cómo es la historia de Hachikō, el perro que esperó 9 años a su dueño
Hachiko nació en 1923, al norte de Japón y fue entregado a un ingeniero agrónomo de la Universidad de Tokio, Hidesaburo Ueno. El dueño, al ver que tenía una malformación en sus patas delanteras similar al Kanji “hachi” (ocho) lo nombró Hachiko.
Con el tiempo, el perro y el ingeniero forjaron un gran lazo, el perro acostumbraba a acompañar al profesor hasta el andén de la estación de Shibuya y volvía siempre a la misma hora para recibirlo. Sin embargo, en mayo de 1925, la vida de Hachikō cambiaría para siempre: su dueño Ueno sufrió una hemorragia cerebral mientras daba clases y falleció.
Nunca regresó a la estación donde el perro lo esperaba y tampoco hubo una despedida, por eso, Hachikō regresó día tras día, durante nueve años, a la estación esperando que su dueño regresara. Con el tiempo, los trabajadores y los vecinos comenzaron a reconocerlo en la estación. Muchos empezaron a alimentarlo y cuidarlo, mientras esperaba a alguien que jamás regresaría.
Así, este perro akita se convirtió en símbolo de lealtad para Tokio y todo el mundo. Incluso, le hicieron una estatua de bronce en 1934 en la estación para recordarlo, que suele ser visitada por turistas. El 8 de marzo de 1935, un año después, Hachikō murió a sus 12 años, en una calle cercana a la estación donde esperó 9 años a su dueño. Hachiko fue cremado y sus cenizas fueron enterradas junto a la tumba del profesor Ueno en el cementerio de Aoyama, en Minato.
"Siempre a tu lado": la película que volvió famosa la historia de Hachikō
La historia de Hachikō se hizo verdaderamente conocida en la película Siempre a tu lado del 2009, con Richard Gere. Donde un profesor universitario encuentra a un cachorro akita, lo adopta y sucede lo mismo que en la historia, el perro lo acompaña todos los días a que se tome el tren y, a la tarde, vuelve a esperarlo para volver juntos a la casa. Luego, llegaría otra versión china llamada Hachiko: una historia verdadera.
Sin embargo, esta es la segunda producción sobre la leyenda japonesa, ya que en 1987 un cineasta japonés hizo la suya bajo el título “Historia de Hachiko”.
