Día del Pizzero: 5 lugares de CABA para comer pizza de calidad

El Día del Pizzero, que se celebra cada 17 de enero, es una oportunidad para reconocer un oficio clave dentro de la cultura gastronómica porteña.

12 de enero, 2026 | 11.55

Cada 17 de enero se celebra el Día del Pizzero, una fecha que pone en primer plano un oficio profundamente ligado a la identidad gastronómica porteña. Más allá del resultado final, la pizza es el producto de un trabajo paciente donde la masa, la fermentación, el fuego y la experiencia marcan la diferencia. En distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, varias pizzerías rinden homenaje a ese saber artesanal con propuestas que combinan tradición, técnica y mirada contemporánea.

Copetín y la pizza napoletana como ritual compartido

En Villa Devoto, Copetín se convirtió en un punto de encuentro donde la pizza napoletana ocupa un rol central dentro de una carta pensada para compartir. Con masa aireada y bordes bien formados, las recetas combinan clásicos con versiones que ya son parte de la identidad del lugar, como la pizza de hongos con stracciatella, champiñones, cebolla caramelizada y verdeo.

Detrás del horno trabaja Germán Benito, pizzero desde 2014, quien destaca el amasado y el horneado como etapas fundamentales del proceso. En un bar de estética vintage y clima barrial, la experiencia se completa con una propuesta que invita a quedarse y disfrutar sin apuro.

Orno y el valor del proceso cotidiano

ORNO celebra el Día del Pizzero poniendo el foco en el trabajo diario detrás de cada masa. Al frente está Juan Orsini, con una mirada técnica y artesanal que entiende a la pizza como un producto vivo, influenciado por factores como la humedad, el clima y el tiempo de fermentación.

La propuesta convive con distintos estilos -Detroit, al taglio y napoletana- y destaca la importancia de cada método de cocción. Desde pizzas precocidas que se terminan al momento hasta otras que pasan de crudo a cocido durante el servicio, el pizzero aparece como una figura clave que ajusta cada detalle para lograr el resultado esperado.

La Casa Blanca de Habana y el trabajo colectivo

En Villa Pueyrredón, La Casa Blanca de Habana propone una lectura contemporánea de la tradición napoletana, con un fuerte énfasis en el trabajo en equipo. Bajo la coordinación de Alejo Medina, la pizza se concibe como un proceso que se transmite, se ajusta y se perfecciona a diario.

Las masas se elaboran con masa madre y fermentan entre 24 y 48 horas. Los bollos de 320 gramos se cocinan en horno 100% a leña, logrando una base crocante y bordes bien definidos sin excesos. La carta equilibra pizzas clásicas, variedades especiales y una pizza del mes que habilita combinaciones más audaces.

Pizza Cero y más de cuatro décadas de oficio

Masa madre, largos tiempos de levado y distintas hidrataciones aparecen como elementos centrales que definen textura, sabor y personalidad en cada estilo de pizza

Con más de 40 años de trayectoria, Pizza Cero representa una forma clásica de entender la pizza a la piedra. La masa artesanal fermenta lentamente entre 24 y 48 horas y se cocina directamente sobre piedra, en un horno que combina gas y leña.

El resultado es una base fina, liviana y crocante, acompañada por salsa de tomate casera y mozzarella de elaboración especial. La carta ofrece más de 35 variedades, desde recetas tradicionales hasta opciones más originales que amplían el repertorio sin perder identidad.

Eléctrica Pizza y la técnica como construcción colectiva

Desde Palermo, Eléctrica Pizza rinde homenaje al oficio con una propuesta 100% artesanal basada en el trabajo colectivo. Las pizzas se elaboran con harina orgánica y masa madre, sin levadura, a partir de una masa más hidratada que aporta ligereza y mejor digestión.

La cocción se realiza en hornos napolitanos a leña que alcanzan altas temperaturas, permitiendo un tiempo de cocción muy breve y un sabor ahumado característico. Sin un maestro pizzero único, la identidad se construye desde el equipo, la técnica compartida y la selección cuidadosa de ingredientes.