Cómo alejar a las personas chismosas o envidiosas: el ritual que no falla

En distintas tradiciones espirituales existen rituales destinados a proteger la energía personal y mantener alejadas las influencias negativas

11 de marzo, 2026 | 12.26

Las tradiciones espirituales y esotéricas suelen incluir rituales destinados a proteger la energía personal y mantener alejadas las malas influencias. Entre ellos, uno de los más difundidos en el ámbito popular promete alejar a las personas envidiosas y frenar los chismes que afectan la tranquilidad cotidiana.

Por qué los rituales para alejar envidias siguen siendo populares

En muchas culturas, los rituales forman parte de prácticas espirituales que buscan proteger el bienestar emocional y energético. La idea de neutralizar comentarios negativos, intrigas o rumores aparece con frecuencia en creencias populares y tradiciones esotéricas.

Dentro de este universo, diversas figuras del mundo espiritual sostienen que las envidias y los chismes pueden afectar el ánimo y la sensación de progreso personal. Por ese motivo, algunos métodos simbólicos se utilizan para reforzar la sensación de protección y cortar con energías consideradas negativas.

Uno de los rituales más difundidos en los últimos años es el que se realiza en honor a San Ramón Nonato. Según la vidente Mhoni Vidente, esta práctica espiritual tiene el objetivo de frenar habladurías y alejar a las personas envidiosas durante varios meses.

El ritual a San Ramón para alejar chismes y energías negativas

El ritual atribuido a San Ramón Nonato se basa en una serie de elementos simbólicos que, de acuerdo con la tradición esotérica, ayudan a limpiar energías negativas. Según Mhoni Vidente, esta práctica no requiere identificar a quienes generan los comentarios o rumores, ya que su objetivo es bloquear cualquier influencia perjudicial.

Para llevar adelante este tipo de rituales se necesitan varios materiales:

  • Una veladora de San Ramón

  • Un vaso de cristal con agua

  • Incienso de sándalo

  • Papel aluminio

  • Fósforos de madera

  • Un huevo rojo

  • Sal en grano

  • Una copa de vidrio

  • Tequila, ron o mezcal

  • Perfume del pájaro macua

  • Perfume corta envidias

  • Perfume de coco

  • Canela en polvo

Cada uno de estos elementos cumple una función simbólica dentro del ritual, ya sea para limpiar energías, proteger el entorno o reforzar la intención espiritual de la práctica.

Paso a paso del ritual para alejar a las personas envidiosas

El procedimiento comienza con la preparación de la veladora. En primer lugar, se recomienda colocar sobre la vela tres fragancias: perfume del pájaro macua, perfume contra envidias y perfume de coco.

Luego, la vela debe pasarse tres veces por el cuerpo mientras se formula una petición dirigida a San Ramón Nonato para que se alejen las habladurías y las energías negativas. Durante este momento se acostumbra rezar un Padre Nuestro, un Ave María y una oración dedicada al santo.

La plegaria a San Ramón pide, entre otras cosas, que las personas que hablan mal cesen en sus acciones y que se alejen quienes buscan generar conflictos o intrigas.

Después de la oración, la veladora se coloca sobre un plato cubierto con papel aluminio. A continuación, se agrega media cucharada de sal en grano dentro del vaso de agua.

El huevo rojo también forma parte del ritual. Debe perfumarse con las mismas fragancias utilizadas en la vela y pasarse por todo el cuerpo mientras se repiten las oraciones. Luego se rompe y se coloca dentro del agua con sal, donde permanecerá hasta que la veladora se consuma por completo.

Cómo finalizar el ritual de protección

La práctica se basa en la utilización de distintos elementos que, dentro de la tradición esotérica, representan limpieza energética y protección espiritual

En la última etapa de estos rituales, se coloca tequila, ron o mezcal en otra copa de vidrio. Sobre el plato con papel aluminio se espolvorea canela en polvo y se vuelven a aplicar las fragancias utilizadas previamente.

Después se enciende la vela con un fósforo de madera y se deja arder hasta que se consuma por completo. Durante este proceso se puede repetir una oración adicional y mantener encendido el incienso de sándalo para completar la limpieza energética.

Cuando todos los elementos se hayan consumido o utilizado, los restos deben desecharse lejos del hogar, una acción que simbólicamente representa el alejamiento de las malas energías.

De acuerdo con quienes practican este tipo de ceremonias espirituales, el ritual puede ofrecer protección durante varios meses y contribuir a alejar a las personas envidiosas, los chismes y las influencias negativas del entorno cercano.