Mientras España se prepara para enfrentar a Bélgica este viernes por los cuartos de final del Mundial 2026, uno de los nombres que concentra todas las miradas es el de Rodrigo "Rodri" Hernández. El mediocampista del Manchester City, capitán de la Roja y ganador del Balón de Oro, es considerado una de las piezas más determinantes del fútbol mundial.
Sin embargo, hay un aspecto de su vida que llama la atención tanto como su talento dentro de la cancha. En una época en la que los futbolistas construyen su imagen a través de Instagram, TikTok o X, Rodri decidió mantenerse completamente al margen. No tiene redes sociales, tampoco tatuajes y eligió cultivar un perfil extremadamente reservado, una decisión que responde a una filosofía de vida que sostiene desde hace años.
Por qué Rodri Hernández decidió no tener redes sociales
El volante español nunca buscó convertirse en una celebridad fuera del campo de juego. De hecho, él mismo llegó a definirse como "un bicho raro" por la forma en la que vive su carrera y administra su vida privada.
Su elección de no tener redes sociales forma parte de esa manera de entender el éxito. Otros futbolistas exponen su rutina cotidiana, mientras que Rodri prefiere preservar su intimidad y concentrar toda su energía en el fútbol, los estudios y su círculo más cercano.
Esa decisión también se refleja en su relación con Laura Iglesias, médica cirujana y su pareja desde hace casi una década. Ambos optaron por mantener el vínculo lejos de los flashes y las publicaciones constantes. Incluso ella conserva un perfil privado en Instagram.
Durante la ceremonia del Balón de Oro de 2024, Rodri le dedicó unas palabras que resumieron el lugar que ocupa en su vida. "Quería dar las gracias, en primer lugar, a la persona más importante que tengo hoy en día, que es mi novia, Laura. Sin ti este camino no hubiera sido el mismo".
El futbolista que también se recibió en la universidad
La historia de Rodri rompe con varios de los estereotipos del fútbol de élite. Cundo daba sus primeros pasos como profesional en las inferiores del Atlético de Madrid y luego en Villarreal, decidió inscribirse en la Universidad Jaime I de Castellón para estudiar Administración y Dirección de Empresas.
En 2021 obtuvo el título universitario, una experiencia que, según contó en The Players' Tribune, fue fundamental para sostener el equilibrio emocional durante su crecimiento deportivo. "La universidad me ayudó a relativizar la presión del fútbol. Allí era uno más", recordó.
Fue precisamente en esa residencia universitaria donde conoció a Iglesias. Ella estudiaba Medicina y, según relató el propio Rodri, nunca mostró demasiado interés por su condición de futbolista profesional. "Ella siempre me ayudó a mantener los pies en la tierra. Me decía: 'Cálmate, es fútbol'", contó el mediocampista.
La historia de amor que sostiene al capitán de España
Con el paso de los años, la carrera de Rodri tomó una dimensión internacional. En 2019 llegó al Manchester City y se convirtió en uno de los pilares del equipo de Pep Guardiola. Más tarde lideró a España hacia la conquista de la Eurocopa 2024 y fue reconocido con el Balón de Oro.
Pese a la fama, hay una costumbre que nunca abandonó. Después de cada partido, independientemente del resultado, realiza una videollamada con Laura. En una entrevista recordó entre risas que Sergio Agüero y Nicolás Otamendi solían burlarse de esa rutina cuando compartían plantel en el Manchester City. "Cuando hablo con mi novia vuelvo a ser Rodrigo", explicó.
La médica también estuvo presente en algunos de los momentos más importantes de su carrera: la conquista de la Eurocopa, la entrega del Balón de Oro y la recuperación de la grave lesión de ligamentos sufrida en 2024.
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Ahora, mientras España vuelve a ilusionarse en el Mundial 2026 y enfrenta a Bélgica por un lugar en las semifinales, Rodri continúa siendo el emblema de una generación. Sin redes sociales, lejos del exhibicionismo y con una vida construida alrededor del estudio, la familia y el fútbol, el capitán español demuestra que todavía es posible alcanzar la cima sin convertir la intimidad en un espectáculo.
