La cruda confesión de una figura de la Selección Argentina a meses del Mundial: "No quería jugar"

A meses del Mundial 2026, una figura de la Selección Argentina confesó el duro momento que atravesó tras sus lesiones y que hasta pensó en dejar el fútbol.

14 de enero, 2026 | 18.19

A poco más de un año del Mundial 2026, una de las piezas clave de la Selección Argentina sorprendió con una confesión tan íntima como impactante. Lisandro Martínez, campeón del mundo en Qatar 2022 y jugador de Manchester United, reveló que durante su larga recuperación por lesiones llegó a plantearse seriamente el retiro del fútbol profesional, en un proceso personal que lo marcó dentro y fuera de la cancha.

El camino hacia la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá no está siendo sencillo para Lisandro. Cuando parecía consolidado como uno de los defensores más confiables del seleccionado argentino, una serie de lesiones lo pusieron frente al mayor desafío de su carrera. En ese contexto, el zaguero reconoció que atravesó semanas en las que perdió por completo el deseo de jugar.

“Después de las primeras semanas no quería jugar más al fútbol”, admitió el defensor en diálogo con AFA Estudio, dejando al descubierto el impacto emocional que le generaron los golpes físicos consecutivos. La frase resonó fuerte no solo por su crudeza, sino porque llega en un momento en el que el sueño mundialista empieza a tomar forma en el horizonte.

El peso de las lesiones y el límite emocional

El punto de quiebre se produjo tras la grave lesión de rodilla que sufrió en 2025, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior en un partido de Premier League. La recuperación fue larga, exigente y solitaria: más de diez meses fuera de las canchas, con incertidumbre sobre su regreso al máximo nivel.

Ese golpe llegó después de un antecedente que ya había dejado huella. En 2023, Lisandro Martínez había padecido una doble lesión en el pie, rotura del quinto metatarsiano y posterior recaída, que lo marginó durante varios meses. El cuerpo empezó a pasar factura y la cabeza también.

“Ya me había pasado lo del pie y ahora esto de la rodilla. Pensé: ‘Ya está, no quiero saber más nada’”, relató. Una frase que grafica hasta qué punto el desgaste físico puede transformarse en un problema mental incluso para un futbolista de elite.

En ese escenario oscuro, el sostén emocional fue determinante. Martínez destacó el acompañamiento de su familia, amigos y círculo íntimo como el factor decisivo para no tomar “el camino fácil”. La contención fuera de la cancha fue tan importante como la recuperación médica.

“Me aferré a la gente que tengo al lado. Son los que te dicen que no bajes los brazos, que te tiran para adelante”, explicó. Ese respaldo lo ayudó a recuperar la motivación y a volver a enfocarse en el fútbol cuando mentalmente ya se sentía derrotado.

Una lesión que cambió su mirada sobre la vida y el fútbol

Además, el defensor de la "Albiceleste" aseguró que la experiencia lo transformó como persona. Con una mirada reflexiva, reconoció que las lesiones le permitieron valorar aspectos que antes daba por sentados.

“Uno a veces cree que está por las nubes y la vida te manda mensajes para decirte ‘no es por acá’”, sostuvo. Incluso fue más allá y se animó a agradecer el proceso, aunque aclaró que nadie desea atravesar una lesión de ese tipo. Para Martínez, el dolor físico vino acompañado de un crecimiento personal que hoy se refleja en su forma de vivir el fútbol.