Bilateral entre Corea del Sur y Japón: buscan reconstruir el vínculo al ritmo del K-pop

Un dueto de batería inesperado entre la primera ministra japonesa y el presidente coreano expuso el poder que ganó el K-pop en esas sociedades. El intento de utilizarlo para acercar a dos pueblos enemistados.

14 de enero, 2026 | 19.23

En medio de las crecientes tensiones geopolíticas en Asia y de una enemistad histórica entre ambos países, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, y el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-Myung, protagonizaron una escena tan inusual como simbólica: tocaron un dueto de batería al ritmo de éxitos de K-pop. El gesto, viralizado en redes, funcionó como una postal de acercamiento entre dos países aliados estratégicos, pero con un largo historial de conflictos y recelos entre sus sociedades.

Las imágenes recorrieron el mundo: Takaichi y Lee, sonrientes, agarraron los palillos y siguieron el compás de “Dynamite”, de BTS, y “Golden”, canción central de la película K-Pop Demon Hunters. La escena ocurrió durante la visita oficial del mandatario surcoreano a Nara, ciudad natal de la primera ministra japonesa, en el marco de una cumbre bilateral clave.

Más allá de la anécdota, el episodio adquiere relevancia por el trasfondo histórico. Japón y Corea del Sur arrastran décadas de tensiones, que alimentaron una hostilidad persistente entre sectores de ambas sociedades, incluso cuando los gobiernos buscan cooperar como aliados de Estados Unidos y recelosos del crecimiento de China como potencia regional y mundial.

El gesto musical fue leído como una apuesta explícita al poder blando: cultura, simbolismo y cercanía emocional en un contexto dominado por disputas comerciales, controles a las exportaciones y amenazas de escalada militar en Asia Oriental.

Takaichi, conocida por su perfil nacionalista y conservador, tiene un pasado ligado a la música: en su juventud fue baterista en una banda de heavy metal. Lee, por su parte, había confesado meses atrás su deseo personal de aprender a tocar el instrumento. “Así como Japón y Corea aprendieron a respetar sus diferencias y adaptarse al ritmo del otro, espero que podamos avanzar paso a paso”, escribió Lee en redes sociales tras el encuentro.

De qué hablaron

El acercamiento simbólico se dio en paralelo a conversaciones de alto nivel sobre seguridad económica y cooperación regional. Japón y Corea del Sur son aliados clave de Estados Unidos y observan con preocupación el endurecimiento de la política china, especialmente las restricciones a la exportación de tierras raras y bienes de uso dual.

Takaichi remarcó que, ante un entorno estratégico “cada vez más severo”, la coordinación entre Tokio y Seúl resulta indispensable para sostener la estabilidad regional. El mensaje cobra mayor peso tras la reciente visita de Lee a China, donde se reunió con Xi Jinping.