En el marco del Día Nacional del Bartender, la escena porteña de coctelería vuelve a destacarse por su creatividad y diversidad. Más allá de los bares tradicionales, existen espacios menos visibles que proponen experiencias únicas, donde la técnica, la identidad y la innovación se combinan en cada copa.
Lejos de los circuitos más concurridos, estos bares “ocultos” de la Ciudad de Buenos Aires construyen su prestigio a partir del trabajo de especialistas que entienden la coctelería como un lenguaje propio. Cada uno desarrolla una propuesta con impronta personal, en la que los ingredientes, la historia y el entorno forman parte de un mismo relato.
Punto Mona: coctelería de autor en Chacarita
Ubicado en una antigua fábrica reciclada, Punto Mona representa la síntesis del recorrido profesional de Mona Gallosi, una de las figuras más influyentes de la coctelería local. Con más de 25 años de experiencia, su propuesta integra barra, cocina y diseño en un mismo concepto.
El espacio se distingue por una identidad marcada, donde cada detalle responde a una visión integral de la experiencia. La carta de tragos refleja ese enfoque, con combinaciones que priorizan el equilibrio y la exploración de sabores, en diálogo constante con el entorno y el público.
Ronconcon: sabores latinoamericanos en clave líquida
En Caballito, Ronconcon se posiciona como un punto de encuentro para quienes buscan cócteles con identidad regional. Bajo la dirección de Emilio Bruno, la barra toma inspiración en países como Venezuela, Colombia, México, Perú y Ecuador.
La propuesta combina frutas, especias y ajíes para crear tragos intensos y originales. Entre las opciones se destacan versiones reinterpretadas de clásicos, junto con una oferta que incluye vinos boutique y refrescos típicos. El concepto se completa con una cocina que acompaña el recorrido sensorial.
MÁS INFO
Porte: técnica clásica y experiencia integral en Recoleta
En Porte, la coctelería se integra a una experiencia que cruza gastronomía y vinos en un mismo espacio. La barra, liderada por Ezequiel Cunzolo, se apoya en la técnica clásica y en el respeto por los ingredientes.
La carta propone combinaciones inspiradas en referencias reconocibles, con una ejecución precisa que resalta cada componente. La selección de cristalería, en muchos casos piezas antiguas, suma un valor estético que refuerza la identidad del lugar y acompaña el servicio.
Mixtape: coctelería contemporánea con impronta musical
Mixtape Listening Bar introduce una propuesta que combina coctelería y música bajo el concepto kissa. Al frente de la barra, Brenda Asís aporta una mirada actual, con formación internacional y experiencia en distintas ciudades.
La carta se caracteriza por la precisión técnica y una fuerte conexión con el ambiente sonoro del lugar. Cada cóctel se construye como parte de una experiencia más amplia, donde el ritmo, la estética y el sabor dialogan en tiempo real.
La Capitana: tradición porteña y vermut en Almagro
La Capitana recupera el espíritu de las décadas del 40 y 50, cuando el vermut ocupaba un rol central en la cultura local. La barra, a cargo de Nicolás Borda, reinterpreta esa tradición con una mirada contemporánea.
El vermut rosso funciona como eje de una carta que incluye cócteles de autor con perfiles cítricos y aromáticos. La propuesta se completa con gestos clásicos, como el sifón, que refuerzan la conexión con la historia sin perder actualidad.
Estos cinco bares reflejan el dinamismo de la coctelería en Buenos Aires y el trabajo de profesionales que elevan el oficio a una expresión cultural. En el Día Nacional del Bartender, se consolidan como opciones ideales para descubrir nuevas formas de disfrutar un buen trago.
