La Unión Tranviarios Automotor (UTA) no descartó un paro nacional de colectivos si no se alcanzan avances en las negociaciones paritarias y mantiene el estado de alerta hasta el próximo 20 de enero, fecha en la que se realizará una nueva audiencia conciliatoria con las cámaras empresarias. La decisión se determinó luego del fracaso de la última reunión paritaria.
El conflicto en el transporte público urbano se agravó tras el fracaso de la audiencia paritaria realizada esta semana, donde las cámaras empresarias ofrecieron apenas un 1% de incremento salarial, propuesta que la UTA calificó como una “burla”. En su comunicado, el sindicato liderado por Roberto Fernández advirtió que los trabajadores “no aceptarán ser rehenes de la disputa financiera entre las empresas y el Estado Nacional”, y advirtió la posibilidad de medidas de fuerza en todo el país.
Cuándo podría ser el paro nacional de colectivos
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En este contexto, se dictó un cuarto intermedio hasta el martes 20 de enero, día en que se retomarán las negociaciones. Hasta entonces, el gremio dispuso el estado de alerta y movilización, lo que significa que cualquier falta de acuerdo podría derivar en un paro nacional de colectivos. La tensión se agrava porque, según voceros empresariales, el sector atraviesa una situación de “extrema fragilidad patrimonial” y reclama mayores subsidios estatales para poder afrontar los compromisos salariales.
La UTA, por su parte, insiste en que el aumento debe ser acorde con la inflación y el costo de vida, y recordó que en diciembre muchos choferes cobraron su aguinaldo en cuotas. El sindicato considera que la falta de respuestas concretas de las cámaras empresarias y del Gobierno coloca a los trabajadores en una situación insostenible, y por ello evalúa un paro como herramienta de protesta.
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Cuál fue la oferta de las cámaras que la UTA rechazó y alertó un paro de colectivos
Durante el encuentro fallido, las cámaras empresarias ofrecieron apenas un 1% de incremento salarial, lo que fue rechazado de plano por la UTA, que calificó la propuesta como “una burla” hacia los trabajadores. El sindicato señaló que los choferes iniciaron el 2026 con los salarios congelados en los valores acordados a fines de 2025, lo que agrava la situación frente al aumento del costo de vida.
En paralelo, las cámaras empresarias argumentaron que no cuentan con los fondos suficientes para afrontar un aumento salarial y reclamaron al Gobierno nacional mayores subsidios para garantizar la continuidad del servicio. Según expresaron, la falta de financiamiento coloca al sistema de transporte en una situación de “extrema fragilidad patrimonial”, lo que tensiona aún más la negociación.
La UTA, por su parte, responsabilizó tanto a las patronales como al Estado por la falta de respuestas y ratificó que no permitirá que los trabajadores sean “rehenes” de esa disputa. En distintas provincias ya se registraron medidas de fuerza parciales, como en el Gran Resistencia, donde el gremio local inició un paro por tiempo indeterminado ante el incumplimiento en el pago de salarios.
