La mayor parte de las personas acostumbra bañarse todos los días para quitarse la suciedad y mantener limpia la piel. Sin embargo, un estudio reveló que este hábito puede ser perjudicial en personas mayores de 65 años.
Por qué expertos recomiendan no bañarse todos los días a personas mayores de 65 años
Con el correr de los años, la piel comienza a cambiar: se pone más fina, pierde firmeza y disminuye la producción de aceites naturales que funcionan como una barrera protectora, por lo que los cuidados deben ser diferentes. Tras un estudio, expertos del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (INSERM), recomendaron a las personas de la tercera edad bañarse cada dos días.
De acuerdo con los especialistas, las duchas espaciadas por 48 horas permiten que la piel conserve su hidratación natural y mantener la higiene personal necesaria. Además, disminuye la probabilidad de que la dermis se irrite, descame o tenga sensibilidad extrema como le suele pasar a las personas mayores de 65 años.
Sin embargo, bañarse cada dos días no implica dejar la higiene de lado los días que no toca ducharse. Los expertos remarcaron que siempre es necesario hacer una limpieza localizada de manos, axilas y zonas íntimas, ya que las rutinas de higiene no solo cuidan la salud, sino también el bienestar mental.
¿Cómo deben ser las duchas para cuidar la piel?
También, los expertos recomendaron evitar que las duchas sean con agua muy caliente o muy largas, ya que esto podría ser perjudicial y agravar la sequedad de la piel. En ese sentido, lanzaron las siguientes recomendaciones para que la piel se mantenga flexible, menos sensible y sana:
- Comenzar a darse duchas cortas, que duran entre 5 y 10 minutos.
- Utilizar agua tibia, a unos 38 °C para no resecar la piel.
- Usar jabones suaves y sin perfume, para proteger la dermis, especialmente en las zonas sensibles.
- Aplicarse una crema hidratante inmediatamente después de secarse, para que la piel conserve su hidratación, pueden ser cremas pensadas para adultos mayores o aceites de baño.
Además, los especialistas explicaron que para personas mayores con movilidad reducida los baños con esponja o las toallitas sin enjuague son tan eficaces como las duchas completas.
