En los últimos años, la sífilis se convirtió en una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) de mayor crecimiento en Argentina. Los casos aumentaron un 75,6% y los adolescentes son el grupo etario más afectado. El Ministerio de Salud incrementó nuevas acciones ante la nueva epidemia silenciosa.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN N°803, SE 13, 2026), el país registró en 2025 un total de 46.779 casos, lo que representa un aumento del 75,6% respecto a 2022. Este incremento no solo refleja un aumento real de contagios, sino también una mejora en la detección y notificación. El Ministerio de Salud destacó que la incorporación de pruebas rápidas y campañas focalizadas permitió identificar más casos en etapas tempranas.
Según el BEN, “la tasa nacional alcanzó los 117,2 casos por 100.000 habitantes, con un impacto mayor en adolescentes y jóvenes adultos”. Este dato marca un récord histórico desde el inicio de la vigilancia epidemiológica nacional. A nivel global, la tendencia es similar. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estimó que en 2022 hubo 8 millones de casos nuevos en adultos de 15 a 49 años, con un incremento del 30% en la región de las Américas respecto a 2020.
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En Argentina, la vigilancia de sífilis es obligatoria y se realiza bajo criterios laboratoriales y epidemiológicos estandarizados. La serie histórica muestra un aumento sostenido desde 2011, con una aceleración marcada a partir de 2015. Durante la pandemia de COVID-19, los casos descendieron levemente, aunque se mantuvieron en cifras superiores a la década previa. Desde 2022, la curva volvió a crecer de manera pronunciada.
Quiénes son los más afectados de sífilis
El perfil epidemiológico revela que el 76% de los casos en 2025 se concentró en personas de 15 a 39 años, con un pico en el grupo de 20 a 24 años. Allí la tasa alcanzó los 290,6 casos por cada 100.000 habitantes. Además, el boletín subraya que las mujeres jóvenes presentan tasas superiores a las de los varones en los grupos de 20 a 29 años. Sin embargo, a partir de los 50 años la tendencia se invierte.
Regionalmente, las tasas más elevadas se registraron en el Sur (159,8/100.000 habitantes), Cuyo y NEA, mientras que el 60% de los casos se concentró en la región Centro. Esto evidencia una circulación sostenida en todo el territorio nacional.
Qué es la sífilis
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por contacto sexual sin protección. También puede pasar de madre a hijo durante el embarazo, generando sífilis congénita, una de las formas más graves de la enfermedad. Los síntomas iniciales incluyen úlceras indoloras en los genitales, boca o recto, que suelen pasar desapercibidas. Si no se trata, la infección progresa a fases secundarias y terciarias, con complicaciones neurológicas y cardiovasculares.
La detección se realiza mediante análisis de sangre y pruebas rápidas. El BEN enfatiza que “la introducción de pruebas rápidas en atención primaria permitió ampliar la cobertura diagnóstica y reducir los tiempos de confirmación”.
En cuanto a la prevención, el Ministerio de Salud recomienda el uso de preservativos en todas las prácticas sexuales, la realización de controles periódicos y el acceso temprano a pruebas diagnósticas. La penicilina benzatínica sigue siendo el tratamiento de elección.
Para enfrentar la epidemia, se implementó un sistema de monitoreo continuo y se actualizó la guía de diagnóstico y tratamiento. Asimismo, se garantizó la compra y distribución de pruebas rápidas y penicilina en todo el país. Finalmente, la Mesa Ministerial de ITS coordina desde 2025 la respuesta nacional, articulando con organismos internacionales. El desafío, según el BEN, es “lograr que la sífilis deje de ser una epidemia invisible y se convierta en un problema abordado con rigor y prevención sostenida”.
