La existencia de un planeta que habría colisionado con la Tierra sería la responsable del origen de la Luna, el satélite natural que cada noche ilumina este mundo con su luz. El acontecimiento habría ocurrido hace 4500 millones de años dando origen a la teoría de un “sacrificio cósmico”.
El presunto planeta, denominado Theia, habría tenido el tamaño de Marte y al colisionar con la Tierra expulsó escombros que se aglutinaron para formar la Luna, por lo que se cree que gran parte de Theia fue absorbida por el manto terrestre, según estudio publicado en la revista Science Advances.
Desde hace muchos años la ciencia comprobó que la Luna ha mantenido un juego de tire y afloje gravitacional que estabilizó a la Tierra mientras giraba su eje, lo que contribuyó a la estabilidad climática.
“Sin estabilidad climática, tendríamos condiciones climáticas y meteorológicas mucho más extremas, lo cual no sería favorable para el desarrollo de la vida”, explicó el profesor Thorsten Kleine, planetólogo del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Alemania, según un artículo de la BBC.
Cómo surgió la teoría de Theia
La investigación realizada por Pascal M. Kruttasch y Klaus Mezger se basa en un complejo análisis cronológico que empleaba el sistema de isótopos 53Mn-53Cr. Estos elementos, moderadamente volátiles, son sensibles a los procesos de fraccionamiento que ocurren cuando un planeta se enfría y se diferencia en núcleo, manto y corteza.
Según los investigadores, el manganeso-53, que se desintegra en cromo-53 con una vida media de 3,8 millones de años, permite datar con enorme precisión los momentos clave de la evolución temprana de un cuerpo planetario.
A partir de este método, los científicos determinaron que la Tierra dejó de interactuar con el gas del disco protoplanetario apenas tres millones de años después del nacimiento del sistema solar, lo que marcó un punto de no retorno en su composición química. El último noviembre, Kleine integró un equipo internacional de investigadores que intentó arrojar más luz sobre el impacto entre Theia y la Tierra.
El origen de la Luna
De acuerdo a la teoría de la fisión, la Luna se formó cuando una Tierra primitiva giraba rápidamente y expulsó un trozo de su material al espacio. Pero la teoría de la captura propuso que el satélite natural se formó en otro lugar del Sistema Solar y fue atrapada por la gravedad terrestre al pasar cerca. Mientras que la teoría de la conformación sostuvo que la Tierra y la Luna se originaron y se estabilizaron una al lado de la otra.
¿La Tierra se "comió" a Theia?
A diferencia del asteroide que impactó en la Tierra hace 65 millones de años y exterminó a los dinosaurios y dejó un enorme cráter en la península de Yucatán, México, Theia no pareció dejar rastros visibles. Esto se debe a que, según Kleine, el hipotético planeta tenía "alrededor del 10% de la masa de la Tierra, y esa diferencia significa que se habría fragmentado al impactar y habría sido absorbida en gran medida por nuestro planeta".
Entonces, fragmentos de ella también podrían haber formado parte de la mezcla que dio lugar a la Luna. “Este sería el resultado natural de una colisión de este tipo. Pero esperaríamos ver una señal de composición de Theia en la Luna, algo que no hemos encontrado hasta ahora”, afirmó el científico.
