La propuesta de un gran frente nacional para enfrentar a Javier Milei en 2027, que promueve el diputado Miguel Pichetto luego de su reunión con la ex presidenta Cristina Kirchner, tiene como punto clave evitar la eliminación de las PASO en el Congreso. “Sin las PASO se haría muy difícil; si las mantenemos, el peronismo se ordena y el frente también”, evaluaba un dirigente que participa de las conversaciones. Pero, aunque logren mantenerlas, nadie imagina algo tan amplio como planteó en los últimos días el ex secretario Guillermo Moreno, que incluyó a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al ex presidente Mauricio Macri. “Yo no pienso lo mismo”, comentó Pichetto en una actividad que compartió con legisladores de Unión por la Patria como Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel.
Con la visibilidad que le otorgó el sorpresivo encuentro en San José 1111, Pichetto se mantiene hiperactivo y con entrevistas diarias. Asegura que no tiene en mente ser candidato presidencial de un armado de centroderecha -al menos dice que no es momento de discutirlo- y que su idea es repetir aquí el acuerdo amplio que hizo Lula en Brasil, que le permitió derrotar a Jair Bolsonaro. “Está de acuerdo en lograr coincidencias muy fuertes”, sostuvo en referencia a su conversación con Cristina en una entrevista con La Nación. Imaginó sumar “sectores del PRO, de la UCR y del Partido Socialista”, además de fuerzas provinciales. Para dirimir los liderazgos de este acuerdo consideró fundamental evitar que el Gobierno consiga su propósito de eliminar el sistema de primarias abiertas.
Pichetto viene fortaleciendo en el Congreso su trabajo junto a diputados de Unión por la Patria que no pertenecen a La Cámpora. Ya presentaron algunos proyectos en conjunto y esta semana visitaron la nueva planta de Sidersa y recorrieron Expoagro, dos muestras del “capitalismo productivo” que plantean como eje del frente a construir. Además de Tolosa Paz y Michel, se sumaron el senador santafesino Marcelo Lewandowski y el diputado bonaerense Diego Nanni. Pichetto y Michel se mostraron también con el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, un dirigente del PRO que no aceptó el acuerdo con La Libertad Avanza, pero que también es un notorio opositor a la gestión del gobernador Axel Kicillof.
Por eso podía llamar la atención la presencia de Tolosa Paz en el grupo, alineada con el Movimiento Derecho al Futuro que impulsa el gobernador. “Pichetto se dio cuenta de que no hay lugar para una ‘avenida del medio’ y busca acumular para un frente por afuera de Axel. La verdad es que hoy no somos competitivos y hay que ampliar. Kicillof es el candidato mejor posicionado y puede terminar beneficiado”, explicaban en el entorno de la diputada. Allí también coincidían en la importancia de mantener las PASO para evitar que vuelvan a imponerse candidaturas a dedo y para que todos los sectores se sientan habilitados a participar, incluidos los gobernadores que hoy coquetean con el oficialismo.
Imaginaban que el destrato que sintieron los once mandatarios que participaron de la delegación en la Argentina Week, sumado a la crítica situación económica de las provincias y a los últimos escándalos que podrían minar el respaldo al oficialismo, los volvería más propensos a acercarse a un armado plural. “Nadie piensa que Osvaldo Jaldo o Raúl Jalil se van a alinear con La Libertad Avanza el año que viene, porque además saben que les van a presentar un candidato para ganarles. Van a terminar en el frente, lo mismo que los gobernadores de Salta o de Misiones. Nosotros no estamos en condiciones de dejar a nadie afuera porque ellos mantienen buena parte de los votos de esas provincias. No hay que enojarse y actuar con inteligencia”, comentaban en el armado.
Justamente, consensuar con ellos que se mantengan las PASO en 2027 podría ser un primer punto de ese posible acuerdo. El Gobierno consiguió suspenderlas para las legislativas de 2025 y plantea su eliminación definitiva dentro de una reforma electoral que anunció para este año, que también incluiría cambios en el financiamiento de los partidos y algunas limitaciones para los comicios en las provincias. Sin embargo, según los últimos trascendidos, los gobernadores esta vez dudarían en acompañar y optarían por mantenerlas para facilitar un armado opositor. El oficialismo necesita 35 votos aliados en Diputados y otros 16 en el Senado para conseguir sus objetivos.
Luego de reunirse con Cristina, Pichetto compartió un acto con Guillermo Moreno con el lema trumpista "Hagamos Argentina grande otra vez". Más tarde, Moreno se animó a incluir en el frente nacional a la vicepresidenta Villarruel y al ex presidente Macri, para quien dijo que no tenía problemas en dejarle el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Para más confusión, Moreno últimamente también apareció en actos junto a Máximo Kirchner y a su mano derecha, el diputado bonaerense Facundo Tignanelli. Eso hacía pensar que había un aval a su idea y motivó el enojo del legislador porteño Leandro Santoro, quien aspira a competir por la jefatura de gobierno. "Incorporar a Pichetto a un armado opositor es una locura. Este tipo le votó todo al gobierno de Milei", lanzó el jueves pasado.
Pero el propio Pichetto se encargó de aclarar que no acompañaba la propuesta de Moreno y descartó tanto a Villarruel -“tiene un proyecto propio”- como a Macri -“lo veo en un proceso de recuperación del PRO”- en la integración del gran frente. “El peronismo jamás puede estar en el mismo lugar donde se reivindique la dictadura y la represión. Estamos hablando de un frente que abarque al campo popular y represente los intereses de la gente”, sostuvo la diputada Teresa García, cercana a Cristina. El armado por derecha que podría competir contra Axel Kicillof en una gran PASO -que también podría incluir una opción más a la izquierda con, por ejemplo, Juan Grabois- todavía no tiene candidato, pero evitaría la desmesura de abarcar a Villarruel y a Macri.
Rankeado como el opositor mejor posicionado en todas las encuestas, Kicillof asumirá formalmente la presidencia del PJ bonaerense y lanzará un centro de estudios que se plantea como un espacio para sumar equipos técnicos y colaborar en la redacción de su propuesta electoral. Justamente, hay coincidencia en que el frente nacional deberá tener una base mínima de acuerdos acerca de lo que se hará en caso de acceder a la Casa Rosada en 2027 para no repetir errores. “Tenemos que buscar puntos de acuerdo con todos los sectores”, sostuvo esta semana el gobernador. En definitiva, fue quien primero planteó la necesidad de armar un frente lo más amplio posible entre todos los que se opongan a las políticas de Javier Milei. En eso hay coincidencias; las diferencias pasan por los contenidos.
