Primero fue el vuelo de los Adorni, después el dato febrero que encadenó 9 meses de inflación en alza y finalmente los peritajes del caso LIBRA. Lo que había empezado como una fiesta en Manhattan terminó arruinado por la realidad. Con todas las evidencias en contra de los hermanos Milei, Juan Bautista Mahiques va a tener que hacer horas extras para sellar un pacto de impunidad con la familia de Comodoro Py.
Más de un año después de que la estafa se hiciera pública, los detalles de las llamadas desesperadas entre el presidente, su hermana y Santiago Caputo con el lobbista Mauricio Novelli muestran por qué Adorni es un bebé de pecho al lado de Milei hnos, la fraternidad que se dedicó a recaudar en medio del ajuste más grande de la historia de la humanidad.
Mientras la economía acumula un año de estancamiento y casi 10 meses de inflación más alta de lo previsto, la interna que Karina pretendió saldar con el nombramiento de Mahiques y Santiago Viola se mantiene en estado amenazante. Fue lo que comprobaron en Nueva York los interlocutores que tomaron contacto con las segundas líneas que responden al asesor estrella. Juan Pablo Carreira y Federico Ramos Napoli pueden argumentar que no hicieron nada extraordinario. Repitieron en el exterior lo que dicen en Casa Rosada: que el asesor es el inventor de Milei y sigue siendo el que mejor entiende el poder en la Argentina.
Pese a la avalancha de malas noticias en apenas unos días -con repentino énfasis de medios aliados-, nadie le puede quitar a Luis Caputo y sus socios las horas de euforia que vivieron en Manhattan durante la Argentina Week. Indiferente al cierre de empresas y la destrucción de empleo de cada día, el ministro de Economía se movió en NY como el CEO de una compañía que tiene a su presidente entregado a un show para consumo doméstico. De Estados Unidos a Chile y de Chile a Madrid, Milei es un personaje que fuga hacia adelante y delega el gobierno en sus funcionarios.
Los discursos y reuniones de Caputo, Santiago Bausili y Pablo Quirno en las torres de Bank of America, JP Morgan y el Citibank llevaron a los representantes de fondos de inversión y multinacionales mineras a concluir que el verdadero triángulo de poder en el sur del mundo es otro: lo conforma el grupo de financistas que pasó por JP Morgan y hoy decide la suerte de la extrema derecha.
Con estabilidad financiera en medio de la guerra que disparó el precio de la energía y los fertilizantes, Caputo fue a vender una Argentina alineada sin fisuras con el rumbo de La Libertad Avanza. Los once gobernadores -incluidos tres peronistas- que necesitan del ministro para su día a día y los pesos pesados del establishment que lo acompañaron le daban sustento a su mensaje: en el pequeño mundo de los actores del poder, una facción de enorme incidencia y grandes réditos acompaña al oficialismo y apuesta fuerte a que le vaya bien.
Pero a la cadena de la felicidad que promueve el gobierno se le contraponen algunos datos. La Argentina Week tuvo bajísima repercusión en los medios internacionales y ligados a la inversión. “En el mercado financiero compran el discurso de Caputo, aunque todavía no se sabe cómo les va a pagar. Lo mismo pasa en el rubro de la energía. Hay sesgo de ubicación geográfica (muchas multi), sesgo financiero, y sesgo de burbuja porque ellos mismos cursaron invitaciones. Volvieron a cazar en el zoológico. Es un microclima muy particular. Nadie ahí se preguntó si podés tener obra pública cero”. La definición de un argentino que fue estratega jefe de un banco de inversión de Wall Street durante varios años contrasta con el vamos bien oficial y advierte sobre el optimismo artificial.
El apoyo más importante que exhibió la delegación argentina no fue el de empresarios y gobernadores ya acostumbrados al besamanos de los actos libertarios. Fue el de Peter Lamelas, el embajador de Donald Trump que se movió como guardián de Milei durante toda su estadía. Lamelas hace valer sus credenciales. Si sus antecesores en el cargo eran recaudadores de campaña, el cubano-americano se jacta de ser donante. El empresario que hizo una fortuna en Miami, es vecino de Trump y tiene línea directa con el principal sostén de Milei. Los interlocutores del peronismo colaboracionista que estuvieron con él en Manhattan lo llenan de elogios y dicen que sabe ejercer el poder. El problema es Trump.
Al margen de la discusión sobre el efecto real del marketing de la Caputo Week, hay una coincidencia: Milei y su gabinete tienen una ventana de tiempo de seis meses para aprovechar la oportunidad histórica que vendieron en Manhattan. Después, habrá elecciones en Estados Unidos y Trump enfrentará las consecuencias domésticas de haber provocado una guerra de alcance y duración desconocidas.
El republicano no podía escuchar los consejos de un veterano político argentino que atravesó la cortina de los tiempos y todavía hoy pesa fuerte en el poder que entorna a Milei: “Si no sabes como salir, no entres”. Trump pulverizó sus promesas de campaña y entró en un espiral de inestabilidad. En el camino, también se olvidó la advertencia de Colin Powell a George W. Bush durante la guerra de Irak: “If you broke it, you own it”. Gane o pierda, el trumpismo será responsable de lo que pase en Irán. Con el galón de gasolina entre 3,50 y 5,50 dólares en los diferentes estados y el temor a represalias en territorio norteamericano, la campaña electoral del garante de Milei se hace cuesta arriba.
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La fiesta en el consulado que organizó el increible Gerardo Diaz Bartolome pudo haber terminado mal. En un edificio que tiene roto el ascensor hace varios años, el diplomático que llegó de la mano de Diana Mondino y sobrevivió gracias a Karina permitió el ingreso de entre 400 y 450 personas a un lugar con capacidad para entre 150 y 200. Así violó el certificado de operación de los lugares de reunión -Place of Assembly- que exige el Departamento de Edificios de la ciudad y puso en riesgo una fortuna incalculable. Fue el momento más incómodo para Lamelas que sufría los empujones en la escalera como si hubiera viajado colado en el avión presidencial.
Milei se desentendió de los gobernadores que cerraron los acuerdos que pudieron por su cuenta. Los mandatarios provinciales sufren el destrato oficial y no pueden ir muy lejos. Lo sabe el jujeño Carlos Sadir, que vio desde Park Avenue las imágenes de la policía provincial rodeando la Casa de Gobierno. “Están entregados y fundidos”, dice un dirigente del peronismo que busca ser comprensivo con los actores de reparto en la aventura de Milei.
Al avión de las esposas y los gobernadores, se sumó el aluvión del Círculo Rojo en Manhattan. El gobierno viralizó las inversiones que anunció Marcelo Mindlin, el dueño de Pampa Energía que volvió a revalidar su título de hombre corcho con la extrema derecha. No fue el único. José Luis Manzano, que cumplió sus fabulosos 70 años en la Gran Manzana, se consagró como oficialista permanente: dijo que la Argentina no está estancada sino en la ruta de la consolidación, sin reparar en los pozos. La familia Bulgheroni, Miguel Galuccio, Eduardo Escasany, Rubén Chernajowsky, Francisco De Narváez, Martin Migoya y Jorge Brito asistieron a jornadas en las que también estuvieron multinacionales como Río Tinto, McEwen, Glencore, First Quantum, Ventus, Coca Cola, Uber, OpenAI, VISA, BHP, Doy y Energy X.
Semejante exhibición de poder expresa una Argentina que agradece las decisiones de Milei y milita por dejar atrás para siempre los años del kirchnerismo en sus distintas variantes. La parte por el todo, sinécdoque que los Caputo boys vendieron en el exterior, deja afuera a millones de personas que no tienen garantía sobre cómo será el día de mañana.
Mientras Milei les grita “corruptos” a Paolo Rocca y Javier Madanes, la dirigencia que acompaña al presidente hace un esfuerzo por convencer y convencerse. Pero en paralelo al optimismo subsiste la inquietud. Una parte del establishment mileista está preocupada y tiene miedo de que caiga el apoyo popular. En esa clave puede leerse la indignación de animadores Peluca con el paquete Adorni o -bastante más sintomático- el recibimiento con honores que José Antonio Aranda le hizo a Victoria Villarruel en Expoagro. El histórico accionista de Clarín, número 2 de Hector Magnetto y empresario arrocero, no debe haber visto que Milei acusó a su vice de golpista en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso.
Si en un contexto de reformas aprobadas, con respaldo de Trump y el peronismo a la defensiva, la inflación sube en medio del estancamiento y la morosidad crece, hay razones para dudar sobre la licencia social de un proyecto que se ensaña con sus propios votantes. Como acto reflejo ante ese riesgo se difunde el nombramiento del uruguayo Ernesto Talvi como asesor de Caputo. El ex canciller aportaría el átomo de sensibilidad de un gobierno salvaje. Habrá que ver si tiene mejor suerte que el cavallista Joaquin Cottani y no termina, después de unos meses, confesando lo inviable del experimento en curso.
La presunta intención de moderar la revancha de clase que encarna Milei choca con los planes que anuncia Sandra Pettovello. Como anticipó Mariano Martin en El Destape, la ministra de Capital Humano y sus funcionarios se preparan para liquidar el programa Volver al Trabajo, la continuidad del Potenciar Trabajo que los Milei decidieron congelar en 78 mil pesos desde hace más de dos años.
La cuenta es clara: el gobierno financia el nivel récord de la AUH con la destrucción de otras partidas sociales. En abril Pettovello pretende dar de baja el programa que en todo el país perciben 900 mil personas que tienen menos de 50 años o menos de 4 hijos. Aunque se trata de una transferencia hoy licuada al máximo por la inflación, desde las organizaciones sociales advierten que el nuevo ajuste sobre sectores vulnerables tendrá un doble impacto. Primero sobre las familias y después sobre los barrios del conurbano bonaerense, donde se concentran la mitad de los beneficiarios del programa. Si Milei avanza con el plan, solo en el GBA van a dejar de circular 35 mil millones de pesos por mes que van destinados a comercios barriales.
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La Junta Interna de ATE en Trabajo alerta contra la eliminación de parte de las 43 agencias territoriales que tiene el ministerio en todo el país y advierten por la posibilidad de nuevos despidos. Este lunes, habrá una asamblea en el hall central del edificio de la avenida Alem.
La ofensiva del gobierno contra los cooperativistas llega en un clima espeso. La estanflación pega más fuerte en los territorios. Desde que comenzó el año, los hechos de violencia aumentaron en forma sostenida. Robos de pobres contra pobres, enfrentamientos con la policía y violencia intrafamiliar. Lejos de la realidad de las mayorías, Milei tira de la cuerda como si fuera indestructible.
Entre los dirigentes de base, preocupan los robos entre sectores vulnerables y hechos como el crimen de Zahir Mesa, un pibe de 14 años que vivía en Monte Chingolo y quiso robarle la moto a un policía federal que era francotirador. La policía y la justicia coinciden: Mesa no tenía antecedentes.
Lejos de la euforia de Manhattan, en los conurbanos del país se cocina un caldo de resultados siempre impredecibles. Entre las organizaciones sociales, reconocen que la situación no desborda únicamente por la relación política que existe con intendentes y gobernadores que contienen como pueden la presión social. Milei debería agradecerles. Pero actúa como si esa otra Argentina, una inmensidad de bordes irregulares, no existiera.
