Affogato: el postre italiano perfecto que combina café caliente y helado

 Aprendé a hacer un auténtico affogato, el postre italiano que junta un espresso caliente con helado de vainilla. Te damos la receta en 3 pasos y todos los secretos.

13 de enero, 2026 | 14.10

¿Dos clásicos italianos en un solo postre? Eso es exactamente el affogato. Esta delicia junta la intensidad de un espresso bien caliente con la cremosidad de una bocha de helado. Es una experiencia de sabores y temperaturas que cambia en tu boca.

Su nombre lo dice todo: en italiano, "affogato" significa "ahogado". Y eso es lo que hacés al prepararlo: ahogar una bola de helado bajo un chorro de café recién hecho. La magia está en ver cómo el calor derrite suavemente el frío, creando una mezcla única.

Es un postre sin temporada. En verano, refresca con el helado. En invierno, reconforta con el café caliente. A medida que lo tomás, se transforma de frío a tibio, ofreciendo texturas y sensaciones distintas en cada cucharada. Es simple, pero sofisticado.

Los dos ingredientes claves para un affogato perfecto

La lista de ingredientes es acotada, pero la calidad de los componentes es todo. Necesitás sólo, pero tienen que ser los mejores que consigas.

  1. El espresso. Debe ser un café de alta calidad, recién preparado y bien caliente. Un espresso robusto, con cuerpo y aroma, es la base. Si no tenés máquina de espresso, podés usar una cafetera italiana (moka) bien cargada. Lo importante es que sea corto y concentrado.

  2. El helado. La elección tradicional es el helado de vainilla. Su sabor neutro y cremoso complementa el café sin competir con él. Pero podés experimentar con otros sabores: crema americana, dulce de leche o incluso avellana. La clave es que sea un helado cremoso y de buena calidad.

Paso a paso: cómo preparar un affogato en 3 minutos

La preparación es rapidísima y no requiere habilidades especiales. Es ideal para terminar una cena o para darte un gusto a media tarde. Acá te va el proceso infalible.

Paso 1: Preparar el café.
Hacé un shot de espresso (unos 30 ml). Si usás cafetera italiana, preparalo como de costumbre. Es fundamental que esté bien caliente en el momento de servirlo. Mientras se prepara, pasá al paso dos.

Paso 2: Servir el helado.
Colocá una bocha generosa de helado en una taza o copa resistente al calor. Una taza pequeña de café o una copa ancha de postre son ideales. No uses vidrio fino que pueda quebrarse con el cambio de temperatura.

Paso 3: "Ahogar" el helado.
Sin demora, verté el espresso caliente directamente sobre la bola de helado. Hacelo en forma de círculo para cubrirlo bien. Ya está listo para servir. El contraste visual entre el café negro y el helado blanco es parte del espectáculo.

Tips de experto para llevarlo al siguiente nivel

  • Variante con licor (Affogato Corretto): Para un toque para adultos, agregá un chorrito de licor justo después del café. El Amaretto es un clásico, pero el Baileys, el Frangelico o un licor de café también van perfecto. La cantidad es a gusto, pero con una cucharadita basta.

  • La presentación: Servilo con una cuchara de postre pequeña y, si querés, acompañalo con un biscotti o una galletita crocante para mojar. Podés decorar con chocolate rallado, nueces picadas o una pizca de cacao en polvo justo antes de servir.

  • El momento de comer: Degustalo inmediatamente. Con la cuchara, mezclá un poco de helado derretido con el café en cada bocado. Así probás el equilibrio perfecto entre lo frío, lo caliente, lo dulce y lo amargo.