El archivo histórico de la música argentina sumó una pieza invaluable gracias a la recuperación de un video del encuentro entre dos gigantes: Charly García y Mariano Mores. El material, rescatado de un antiguo soporte VHS, captura una versión en vivo del tango Uno en 2001, perteneciente a una transmisión original de la señal CM.
El hallazgo fue difundido por la cuenta especializada Rarezas SNM, desde donde expresaron su gratitud a José Germán Borda por haber preservado estas imágenes fundamentales durante décadas. Considerada una de las composiciones fundamentales del género, Uno nació en 1943 con el sello inconfundible de la lírica de Enrique Santos Discépolo y la maestría melódica de Mores.
La pieza integra el selecto grupo de tangos que definen la identidad porteña, explorando la melancolía y el desengaño con una profundidad poética que ha trascendido generaciones. Ver a la máxima figura del rock nacional interpretar estos versos junto a su propio compositor añade una capa de mística a un tema que ya es patrimonio de nuestra cultura.
Este registro no fue el único acercamiento del ex Serú Girán a la obra de Mores. En el año 2004, ambos maestros volvieron a encontrarse para una interpretación inolvidable en el marco de un especial para el programa de Susana Giménez. Aquella presentación en Telefe comenzó con una sutil introducción instrumental de Mores al piano, creando el clima perfecto para que Charly ingresara con su voz para entonar: "Si yo tuviera el corazón, el corazón que di, si yo pudiera como ayer, querer sin presentir".
La viralización de este video recuperado reafirma la vigencia de ambos artistas y la conexión indestructible entre el tango y el rock argentino. Para los fanáticos y estudiosos de nuestra música, se trata de un documento que permite apreciar la versatilidad de García para abordar la tradición desde su propia impronta, y la generosidad de Mores para apadrinar a las nuevas leyendas.
Uno, un tango emblemático del siglo XX
Considerado una de las piezas fundamentales de la música nacional, el tango Uno comparte el podio de los "indispensables", compartido con otros clásicos discepolianos como Cambalache o Yira, yira. En esta composición, la sensibilidad melódica de Mores logró suavizar el tono dramático y desgarrador que caracterizaba las letras previas del autor, marcando el inicio de una exitosa sociedad creativa que culminaría años después con Cafetín de Buenos Aires.
El proceso de creación de este tema resultó inusualmente extenso, especialmente en lo que respecta a su narrativa. Originalmente, Mores compuso una partitura de estilo romanza titulada Cigarrillos en la oscuridad y se la entregó a Discépolo con la intención de que este desarrollara la lírica. Sin embargo, el escritor, ya consagrado por su pluma mordaz y profunda, trabajó sobre la música sin presiones ni plazos fijos, demorando casi tres años en finalizar los versos que finalmente darían identidad definitiva a la canción.
