La dinámica del empleo registrado en la Argentina volvió a mostrar un deterioro sostenido en el último año. Según datos oficiales relevados por la Secretaría de Trabajo, el sistema perdió más de 124.700 puestos registrados en términos interanuales, en un contexto en el que, al mismo tiempo, se expanden los esquemas de monotributo y trabajo independiente.
La cifra aportada este miércoles por la cartera labora confirma que se trata una transformación en la composición del empleo. Mientras retrocede el trabajo asalariado —históricamente el núcleo del empleo registrado— avanzan modalidades con menor estabilidad, menor protección social y menor aporte al sistema previsional.
En términos agregados, el empleo registrado total muestra una reducción o estancamiento, pero su interior revela una mutación: menos trabajadores en relación de dependencia y más contribuyentes individuales.
La contracción se explica principalmente por la caída del empleo asalariado, tanto en el sector privado como en el público, y también en el trabajo en casas particulares. En paralelo, crecieron los inscriptos en el régimen de monotributo, aunque no compensa la pérdida en términos de calidad laboral.
Menos y peores
En los primeros meses del actual esquema económico, los datos oficiales ya mostraban una caída del empleo asalariado del 1,8% interanual, equivalente a más de 180.000 trabajadores menos en doce meses. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sintetiza el fenómeno: “Por cada diez trabajadores asalariados registrados menos, se crearon siete monotributos”.
De acuerdo con el informe oficial, en el último año se perdieron 124.735 puestos registrados (-1,2%), según informó la Secretaría de Trabajo. Aunque si se toma desde noviembre 2023, inicio del mandato, la caída del empleo alcanza a 322.412 personas (-3,1%). Al desagregar entre los registrados, se observa que en el último año el empleo asalariado registrado fue el que cayó más fuerte, ajustando 94.198 puestos (-1,5%); le siguió el sector público con 29.372 trabajadores menos (-0,9%) y el trabajo en casas particulares con un recorte de 1.174 empleos (-0,3%).
Si se toma como punto de partida noviembre 2023, la caída de los empleos privados registrados alcanzó a 189.839 (-3%), mientras que en el sector público fue de 110.936 puestos (-3,2%) y el trabajo en casas particulares sufrió un recorte de 21.637 empleos (-4,7%), que es el sector más perjudicado.
En paralelo a la caída del empleo, en el sector privado se perdieron 1.632 empleadores durante enero. Esto implica una destrucción de más de 77 empresas por día laboral (21 días). En el primer mes del año, quedaron en pie 488.177 unidades productivas, según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Si se toma en cuenta la pérdida de empresas desde el inicio del mandato la cantidad es sensiblemente más grande: se destruyeron 24.240 empresas.
