El Gobierno Nacional incrementó en 1,4 billones de pesos la deuda flotante del Tesoro para esconder el déficit primario registrado en marzo e informar un superávit de 0,9 billones de pesos, en medio de la creciente preocupación del mercado por la evolución de la recaudación impositiva que en el primer trimestre registró una caída interanual de 7,5%.
La maniobra del Gobierno fue detectada este miércoles por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), a partir de los datos informados de ejecución del presupuesto nacional, y es uno de los indicadores que siguen con atención los técnicos del Fondo Monetario Internacional que la semana pasada aprobaron la revisión del segundo semestre de 2025 y ahora está pendiente el tratamiento por el directorio del organismo.
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La deuda flotante evolucionó de 1,91 billones de pesos en enero a 2,61 billones de pesos en febrero y se disparó a 3,39 billones de pesos en marzo, el segundo nivel más alto alcanzado en la administración de Javier Milei detrás del récord de junio del primer año de gestión, cuando postergó el pago del aguinaldo y generó una deuda flotante de 3,7 billones de pesos.
La deuda flotante se estima como la diferencia entre los gastos devengados y los pagos efectuados en un período de tiempo, en este caso calculado mensualmente para poder percibir la evolución frente al nivel de recaudación impositiva e ingresos totales de la administración nacional.
En el primer trimestre, el Gobierno ejecutó gastos por 38,5 billones de pesos, lo que representó un ajuste de 5,5% respecto de los 40,6 billones de pesos constantes que había ejecutado en ese período de 2025.
Es decir que no sólo redujo el gasto público sino que también postergó pagos, generando una tensión en toda la cadena de pagos que se refleja, por ejemplo, en la suspensión de servicios prestados por el PAMI a los jubilados y pensionados. En el primer trimestre, el PAMI ejecutó pagos por 2,22 billones de pesos frente a pagos por 2,53 billones del mismo período del año pasado, siempre a valores constantes (es decir precios actualizados por la inflación)
El stock de la deuda pública total a finales de marzo fue calculado por la OPC en 307 billones de pesos, lo que representó un aumento del 4% con respecto al cierre de febrero, y el stock de la deuda en moneda extranjera resultó en 258.926 millones de dólares, lo que representó una disminución de 676 millones de dólares con respecto al mes anterior.
El equipo económico informó que en marzo el superávit primario del Sector Público Nacional (SPN) fue de 930.284 millones y que, después del pago de intereses de la deuda por 445.495 millones de pesos, quedó un resultado financiero de 484.789 millones.
El Gobierno también informó que entre enero y marzo de 2026 acumuló un superávit primario de 0,5% del PBI y un superávit financiero de 0,2% del PBI, en un contexto desafiante por la caída de la recaudación impositiva real interanual en ese período frente a 2025 de 7,5% y de 6,2% si se excluyen tributos del comercio exterior afectados por los cambios de alícuotas y programas de adelantamiento de liquidaciones.
El derrumbe de la recaudación no se puede dibujar
La caída de recaudación fue en enero de 7,5%, en febrero fue el peor mes del trimestre, con una baja cercana al 10% real y en marzo hubo una mejora relativa; la caída se moderó a 4,4% real.
Fuentes del equipo económico dejaron trascender que la recaudación de abril viene mejor y puede mostrar un crecimiento real interanual que debería ayudar a despejar los temores a una complicación del frente fiscal.
En abril, de todas maneras, el Tesoro había acumulado en las primeras dos semanas una deuda flotante de 1,57 billones de pesos lo que indica que la tendencia es sostener en un nivel alto el endeudamiento, postergando pagos que afectan después a toda la cadena económica.
