Mientras la inflación mantiene una curva ascendente y sigue presionando al consumo, los precios de los platos típicos de bodegón porteño muestran una dinámica aún más acelerada. La milanesa con guarnición, uno de los clásicos más elegidos, encabeza los aumentos con una suba superior al 300% y ya supera ampliamente el promedio general de precios, en un contexto donde comer afuera se convirtió en una utopía.
Según cifras oficiales de la jurisdicción a cargo de Jorge Macri, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires marcó un 3% en marzo, con los alimentos creciendo un 2,6% mensual. Sin embargo, cuando se observa el comportamiento de los precios en restaurantes, la tendencia es más preocupante.
De acuerdo a un informe del partido Integrar, que lidera Daniel Amoroso, los platos típicos de bodegón —íconos de la cultura gastronómica porteña— vienen registrando aumentos sostenidos por encima del índice general. Esta brecha se consolidó especialmente desde fines de 2023 y se mantiene con fuerza en el arranque de 2026.
La milanesa, el plato que más aumentó
Entre todos los alimentos relevados en restaurantes, la milanesa de ternera con guarnición se posiciona como el plato con mayor incremento de precios desde el inicio de la actual gestión en la Ciudad. Con fritas o con puré, cuesta $ 24.098 y desde noviembre de 2023 acumula una suba del 326,8%.
El dato no es menor: se trata de uno de los platos más consumidos popularmente, lo que amplifica el impacto en el bolsillo. A diferencia de otros productos, como bebidas o café —que tuvieron subas más moderadas—, los platos principales muestran una dinámica mucho más agresiva.
Incluso frente a otras opciones populares como el bife de chorizo o los ravioles con salsa, la milanesa lidera el ranking de aumentos recientes, consolidándose como el símbolo de la escalada en los precios gastronómicos.
Cuánto cuesta cada plato típico de bodegón y las bebidas
- Bife de chorizo con guarnición: vale $ 35.445 y desde noviembre de 2023 subió 302,6%.
- Ravioles con salsa: vale $ 20.282 y desde noviembre de 2023 subió 319,8%.
- Un cuarto de pollo grille con guarnición: vale $ 21.498 y desde noviembre de 2023 subió 314,2%.
- Agua mineral: vale $ 4.312 y desde noviembre de 2023 subió 304,6%.
- Gaseosa: vale $ 4.237 y desde noviembre de 2023 subió 299,4%.
- Cerveza porrón en botella: vale $ 7.938 y desde noviembre de 2023 subió 286,6%.
- Café pocillo: vale $ 3.591 y desde noviembre de 2023 subió 297,5%.
Qué explica la suba en los alimentos
El incremento en los precios de los alimentos no ocurre como un elemento aislado. En marzo, por ejemplo, la carne registró una suba del 6,3% mensual, muy por encima del promedio del rubro alimentos.
A esto se suma el impacto de los costos operativos en restaurantes: tarifas de servicios, alquileres y otros insumos que también vienen en alza. Los servicios, de hecho, son el componente que más creció en el índice general, lo que termina trasladándose a los precios finales.
Salir a comer afuera, misión imposible
El resultado es claro: salir a comer ya no solo refleja la inflación general, sino que la supera. La experiencia de ir a un bodegón —históricamente asociada a precios accesibles— empieza a transformarse en un gasto cada vez más significativo.
Esta tendencia genera un cambio en los hábitos de consumo. Mientras algunos optan por reducir la frecuencia de salidas, otros directamente dejan de considerar estas opciones dentro de su presupuesto mensual.
MÁS INFO
De hecho, un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que la gran mayoría de los trabajadores asalariados enfrenta dificultades para comer adecuadamente en el trabajo debido a la disparada de precios respecto al salario. En concreto, la inseguridad alimentaria alcanza a más de 8 de cada 10 trabajadores.
El estudio alertó que la inseguridad alimentaria entre trabajadores formales se volvió un fenómeno extendido, con recortes tanto en la cantidad como en la calidad de los alimentos consumidos durante la jornada laboral. Según el documento, apenas el 16,5% de los asalariados está libre de privaciones alimentarias. En contraste, el 83,5% experimenta algún tipo de vulnerabilidad.
Con una milanesa de carne arriba de los 20 mil pesos, el valor se torna prohibitivo para el ingreso promedio de un trabajador que en bolsillo gana menos de 1 millón de pesos por mes.
