Sin Plan B, el Gobierno insiste en en apostar a la recesión y a licuar ahorros

La Secretaría de Finanzas capturó hoy 10,42 billones de pesos en la licitación de deuda del Tesoro y se confirmó que se impuso el criterio del presidente Javier Milei, que insiste en evitar que la acumulación de reservas del BCRA se transforme en emisión monetaria, pese a que igual la inflación sigue el proceso de aceleración.

12 de marzo, 2026 | 21.10

El Gobierno capturó hoy 10,42 billones de pesos, un 10% más del vencimiento de deuda que enfrentaba el Tesoro, en una estrategia que busca mantener el torniquete monetario que viene aplicando sistemáticamente sin resultados para contener el proceso de aceleración inflacionaria y favorecido por la liquidez que se registra en el mercado reconoció una tasa de interés negativa, lo que licúa el ahorro de los argentinos.

Además, el Gobierno logró otros 152 millones de dólares (este viernes irá por otros 100 millones) con el bono que se suscribe en divisas y rinde 6% anual destinado a captar el flujo de fondos originados en actividades no declaradas protegidas por la denominada Ley de Inocencia Fiscal. 

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La estrategia de la Secretaría de Finanzas reflejó el “reto” del presidente Javier Milei al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, que esta semana en la apertura del Argentina Week en Nueva York le advirtió que la acumulación de reservas no podía generar expansión monetaria, y la aceleración de la inflación que se registró en febrero, de 2,9% según informó este mismo jueves el Indec.

La decisión de absorber 10% más del vencimiento puede genera un nuevo pico de inestabilidad en la tasas de interés en pesos desde el lunes próximo, cuando se liquida la operación, que en las últimas jornadas se había estabilizado en el orden del 20% anual en cauciones a un día.

El Tesoro enfrentó vencimientos por 9,4 billones de pesos y la necesidad de esterilizar la emisión de medio billón de pesos que lleva el Banco Central con la política de compra de divisas en el mercado de cambio.

El resultado fue una absorción de 10,42 billones de pesos a través de diez instrumentos, concentrados 6 billones en bonos atados a la inflación y 3 billones a tasa fija por debajo de la inflación lo que provoca una licuación de esos fondos.

El resto fue en bonos atados a la tasa de interés de los plazos fijos mayoristas, por 1,1 billón de pesos, y en bonos vinculados a la evolución del dólar oficial, apenas 260 mil millones, lo que refleja la baja expectativa de una devaluación a corto plazo. 

La Letra Capitalizable, Lecap, con vencimiento el 15 de mayo, captó 2,2 billones de pesos a una tasa de 2,6% efectiva mensual (TEM), lo que implica una licuación frente a una inflación de 2,9% en febrero y la proyección de 3% para marzo.

La Lecap con vencimiento el 30 de septiembre se colocó por 538 mil millones de pesos a una tasa efectiva mensual de 2,53%, por lo que de confirmarse las proyecciones de inflación que se potenciaron por los efectos de la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel en Medio Oriente terminará por rendir en forma negativa.

El mercado esperaba que en esta licitación el Tesoro aproveche para “dejar al sistema en pesos algo más cómodo que en las primeras licitaciones del año”, como describió el banco de inversión CMF, lo que permitiría incentivar el nivel de actividad económica y apuntalar la recaudación impositiva, que viene de siete meses de retrocesos con un desplome marcado en el primer bimestre del año.

La recaudación de febrero, ahora con una inflación confirmada de 2,9%, cayó 9,8% en forma global (DGI, Aduana y ANSeS) pero un desplome de 11,3% si se mide sólo los ingresos tributarios que recauda la DGI y Aduana.

Casi la mitad del gasto mientras tanto se indexa automáticamente por la inflación, jubilaciones, pensiones y planes sociales, lo que implica que aumentaron 2,8% en enero por la inflación de diciembre; 2,9 por ciento en febrero por la inflación de enero y otro 2,9% en marzo por la inflación de febrero.

Ese ritmo de indexación con una recaudación en caída complica el objetivo del superávit primario de 2,2 puntos del PBI que el Gobierno se comprometió con el FMI pero además agrava el peso de la deuda, que impacta en el déficit financiero.

El excedente de pesos que viene captando el Tesoro en cada licitación de deuda para esterilizar la emisión del Banco Central destinada a la compra de divisas, es equivalente a estimar que esas divisas pasarán de mano del BCRA al Tesoro para enfrentar los vencimientos de deuda de este año.

El Tesoro tiene un saldo de apenas 3,3 billones de pesos (que se incrementarán en un billón el próximo lunes, cuando se liquide esta licitación) y de 468 millones de dólares, que deberían incrementarse 250 millones el lunes si se concreta la ampliación mañana de la colocación del bono en dólares.

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Fernando Alonso

Periodista. Pasé por las redacciones de Télam, Cronista Comercial, BAE Negocios y C5N. Soy columnista de radio y fui vocero del BCRA.