Sube el precio de la comida: la dura advertencia de la ONU por el bloqueo al Estrecho de Ormuz

La ONU fue tajante al enumerar las consecuencias de la franja marítima que conecta al Golfo Pérsico con el Océano índico. En paralelo, Trump acusó a Irán de poner minas en el estrecho. 

10 de marzo, 2026 | 18.58

La escalada militar en Medio Oriente y la interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz encendieron una alarma global. Un nuevo informe de la ONU advierte que el impacto de la crisis no se limitará al petróleo: el aumento de los costos energéticos y logísticos podría terminar empujando el precio de los alimentos en todo el mundo, justo cuando muchas economías todavía enfrentan inflación y deuda.

El análisis de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) sostiene que el conflicto amenaza con generar un efecto dominó sobre energía, fertilizantes y transporte marítimo, con consecuencias directas en la seguridad alimentaria.

Según el informe de la Unctad, el Estrecho de Ormuz es uno de los puntos más críticos del comercio mundial. Por ese paso marítimo circula aproximadamente un cuarto del petróleo transportado por mar y grandes volúmenes de gas natural y fertilizantes. La interrupción del tránsito marítimo ya generó un shock en los mercados. El precio del crudo Brent superó los 90 dólares por barril, mientras que los costos del transporte marítimo y del combustible para barcos se dispararon.

La ONU advierte que esta combinación de factores podría tener un impacto directo sobre la comida:

  • mayores costos energéticos para la producción agrícola

  • fertilizantes más caros

  • transporte más costoso para mover alimentos

Históricamente, cuando sube el precio del petróleo también lo hace el de los alimentos, ya que ambos mercados están fuertemente vinculados por los costos de producción y logística. El organismo señala que el riesgo es especialmente alto para los países más vulnerables, que dependen de la importación de alimentos, fertilizantes y energía.

El Estrecho de Ormuz, un cuello de botella clave

La crisis se concentra en el Estrecho de Ormuz, una franja marítima estratégica que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Por esa vía circulan diariamente millones de barriles de petróleo y grandes cantidades de gas natural licuado, en particular con destino a Asia.

Sin embargo, el conflicto militar en la región provocó una caída abrupta del tráfico marítimo. Según datos analizados por la ONU, el número de barcos que atraviesan el estrecho se redujo cerca de un 97% en los últimos días. El impacto no se limita al petróleo. Cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes también pasa por esa zona, lo que significa que cualquier interrupción puede encarecer insumos esenciales para la agricultura global.

Estados Unidos acusa a Irán de minar la ruta petrolera

La tensión escaló aún más después de que Estados Unidos acusara a Irán de intentar colocar minas navales en el Estrecho de Ormuz para bloquear el tránsito de buques petroleros. Según funcionarios estadounidenses, servicios de inteligencia detectaron señales de que Irán podría estar desplegando minas para obstaculizar el tráfico marítimo en esta vía estratégica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió públicamente que Teherán deberá retirar cualquier dispositivo explosivo que haya sido colocado. En un mensaje difundido en redes sociales, aseguró que de lo contrario habría “consecuencias militares nunca antes vistas”. Incluso, Washington afirmó que sus fuerzas destruyeron diez embarcaciones iraníes presuntamente utilizadas para colocar minas en el estrecho.