Luego de que el gobernador peronista Osvaldo Jaldo aportara sus diputados para la aprobación de la reforma laboral, el presidente Javier Milei decidió incluir a Tucumán en el “tour de la gratitud” que inició tras su triunfo electoral de octubre. A su regreso de Nueva York, el 19 de marzo, será el orador principal del Foro Económico del NOA, una actividad privada de la que participarán funcionarios y empresarios. “Tucumán es una provincia dialoguista”, insistió Jaldo en su mensaje de apertura de sesiones, mientras en el peronismo todavía se debate internamente qué hacer con gobernadores y legisladores que, electos en sus listas, luego acompañan las propuestas libertarias. En ese clima, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, incluso le propuso a Milei cantar juntos en el Movistar Arena.
Pese a los favores que recibe de gobernadores y legisladores -y al respaldo electoral-, Javier Milei no es muy dado a viajar al interior. Para compensar esa escasa presencia, tras el sorprendente resultado de octubre anunció recorridas por los distritos que le aportaron más votos. Sin embargo, hasta ahora sólo cumplió con Córdoba y Buenos Aires, mientras que postergó sin fecha su visita a Mendoza. Tucumán se sumó al calendario luego de que sus legisladores resultaran clave para garantizar el quórum y aprobar la reforma laboral, la iniciativa más importante que puso en juego el oficialismo durante las sesiones extraordinarias. El foro es organizado por la Fundación Federalismo y Libertad y contará también con la participación del CEO de Globant, Martín Migoya. el ex ministro del Interior Lisandro Catalán y la jefa del bloque de senadores de LLA, Patricia Bullrich.
El domingo, al comenzar su discurso, Jaldo hizo un agradecimiento especial a los senadores y diputados nacionales que quedaron en el centro de los cuestionamientos del peronismo nacional. “Quiero hacerles una mención especial porque vienen trabajando y acompañando la gestión por un Tucumán mejor”, sostuvo. El gobernador también dedicó un tramo a su vínculo con Javier Milei. “Este gobernador, pónganle los adjetivos que quieran, se la banca y va a seguir siendo dialoguista a nivel nacional. Para mí primero está Tucumán, primero están los dos millones de tucumanos y tucumanas, primero está mi querida provincia”, planteó. Luego de colaborar durante el primer tramo del gobierno libertario, Osvaldo Jaldo encabezó en octubre una lista de unidad del peronismo y hizo campaña en tono opositor. Tras el triunfo, sin embargo, volvió rápidamente a su estrategia de acompañar al Gobierno para desconcierto peronista.
La postura de Jaldo abre interrogantes en la oposición tucumana, donde los libertarios ya se proyectan para disputar la provincia en 2027. El candidato que impulsan es el ex ministro Lisandro Catalán, quien este domingo salió a cruzar al gobernador por no anunciar cambios en el sistema electoral. Catalán reclamó que cumpla con la promesa de eliminar los “acoples”, el mecanismo que permite que distintos candidatos a legisladores o concejales adhieran a una misma boleta a gobernador, y propuso avanzar hacia la boleta única de papel, como impulsó Javier Milei a nivel nacional. “Pero escuchame una cosa, Catalán: Tucumán hoy tiene problemas mucho más urgentes que una discusión electoral adelantada para las redes”, le respondió el ministro provincial Darío Monteros. El cruce desató una serie de reacciones de parte de los legisladores libertarios.
En ese juego de tensiones, lo que en Tucumán aparece como una estrategia de gobernabilidad también se vuelve un problema hacia adentro del peronismo. Mientras algunos defienden la necesidad de acompañar para garantizar recursos y gestión, otros advierten que ese alineamiento diluye cualquier identidad opositora y termina fortaleciendo al propio Gobierno. Por ahora, la discusión sigue abierta y sin síntesis. Pero cada gesto de acercamiento -como los que protagoniza Jaldo- alimenta una dinámica que el oficialismo nacional aprovecha: consolidar apoyos en las provincias y avanzar sin pausa en el Congreso..
