El químico Omar Yaghi, el último ganador del Premio Nobel en su área, presentó una máquina que es capaz de extraer hasta 1000 litros de agua potable al día del aire seco del desierto. Se trata de un avance que podría cambiar la tecnología en la próxima era y la forma de afrontar la escasez de agua en muchas regiones del planeta.
Su trabajo estuvo centrado en el desarrollo de los materiales metalorgánicos (MOF), estructuras cristalinas cuya porosidad y versatilidad abren posibilidades inéditas en la ciencia de materiales. Además, son capaces de capturar vapor de agua incluso en entornos con muy baja humedad.
El dispositivo está pensado especialmente para zonas propensas a la sequía. Aproximadamente 25 países, que albergan a una cuarta parte de la población mundial, enfrentan un estrés hídrico extremadamente alto, utilizando más del 80% de su suministro de agua renovable. Oriente Medio y África del Norte son las regiones más afectadas, con un 83% de la población expuesta a sequías, según proyecciones del World Resources Institute (WRI).
Cómo funciona el dispositivo para extraer agua en el desierto
Desde su laboratorio en la Universidad de California en Berkeley, Yaghi ha sido pionero en la creación y el estudio de los MOF, los cuales resultan clave para la tecnología. Los materiales cristalinos están formados por nodos metálicos unidos por moléculas orgánicas. Los expertos explicaron que su superficie interna es tan "grande" que sólo un gramo puede tener poros con un área comparable a la de un campo de fútbol.
El sistema funciona de manera sencilla: durante la noche, cuando bajan las temperaturas, el material absorbe vapor de agua del aire incluso con niveles de humedad del 20%. Durante el día, cuando la luz solar calienta el material, libera lentamente la humedad atrapada, que posteriormente se condensa en agua líquida, que se junta y se filtra para su consumo.
Según el sitio AS, Yaghi que "la ciencia está aquí" y que lo que se necesita ahora es "coraje" para afrontar "la enormidad de la tarea", ya que "puede cambiar la vida de 2000 millones de personas”. Los prototipos fueron probado en el Valle de la Muerte, California, donde obtuvo resultados "modestos", pero suficientes para demostrar el potencial de la tecnología.
Este invento llega en un momento clave. Según datos de Naciones Unidas, alrededor de 2200 millones de personas en el mundo carecen de acceso seguro al agua potable. Millones sufren escasez grave de agua al menos una vez al año.
El dispositivo desarrollado por Yaghi busca ofrecer una alternativa descentralizada a métodos tradicionales como la desalación, que consume mucha energía y genera residuos de salmuera perjudiciales para el medio ambiente. La tecnología basada en MOF funciona con energía solar ambiental, por lo que no es necesario contar con una red eléctrica ni de combustibles fósiles.
Quién es Omar Yaghi
Omar Yaghi inició su carrera académica en 1992 como profesor asistente en la Universidad Estatal de Arizona (ASU), donde comenzó a explorar los límites de la química inorgánica y el diseño de redes cristalinas. Desde sus primeras investigaciones, llamó la atención de la comunidad científica por su habilidad para crear estructuras moleculares de notable complejidad y precisión. Fue en ese momento en el que sentó las bases de la química reticular, tal como él la bautizó, una disciplina que décadas más tarde transformaría el estudio de los materiales porosos.
En 1998, su carrera dio un salto decisivo al incorporarse a la Universidad de Michigan, donde profundizó su trabajo en la creación de materiales altamente porosos conocidos como estructuras metalorgánicas (MOFs, por sus siglas en inglés). Estos materiales marcaron un punto de inflexión en la química moderna y posicionaron a Yaghi como uno de los investigadores más prometedores de su generación.
Durante los años posteriores, su liderazgo científico se consolidó con la síntesis de nuevos materiales aplicables al almacenamiento de energía, la separación de moléculas y la captura de dióxido de carbono. En 2006 se trasladó a la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), donde fundó el Center for Reticular Chemistry, un espacio dedicado a expandir los límites de la ciencia de materiales y fomentar la colaboración interdisciplinaria.
En 2012, Yaghi se reintegró a la Universidad de California, Berkeley, pero ahora como profesor, en la cátedra James and Neeltje Tretter en Química. Desde allí, dirigió el Berkeley Global Science Institute. "La ciencia es la mayor fuerza igualadora del mundo", asegura como mantra frente a sus estudiantes en Berkeley.
