"Fue desesperante": el testimonio de los médicos que asistieron al nene de 8 años accidentado en Pinamar

Melina Santillán y Juan Torres, ella pediatra intensivista y él cirujano, auxiliaron a Bastián Jerez, el niño de ocho años que lucha por su vida. Fueron claves para que el nene llegara con vida al hospital.

13 de enero, 2026 | 17.36

Bastián Jerez, un niño de ocho años, lucha por su vida tras resultar gravemente herido en un choque en Pinamar, que sucedió en una de las zonas más concurridas y riesgosas del acceso norte de la ciudad balnearia. El menor sufrió un golpe en la cabeza y el torso, que habría sido mortal sin la asistencia de una pediatra intensivista que pasaba por la zona y se acercó cuando vio el cuerpo del niño tendido sobre la arena.

Melina Santillán, quien estaba de vacaciones con su esposo Juan Torres, cirujano, notó que había mucha gente alrededor. Ambos se retiraban de la playa cuando al atravesar un control policial, la pediatra vio a Bastián y le pidió a su pareja que frenara el auto porque "había un nene".

“Pasamos y vimos un amontonamiento de gente en la frontera. Yo venía manejando y, por debajo de las piernas de los policías y bomberos, vi a un niño tirado”, contó Torres en diálogo con TN. “Paré a 30 metros, vinimos corriendo. Estaban todos en estado de shock. Tuvimos que afinar los sentidos para ver si respiraba. Tenía los labios y los dedos morados, estaba pálido. No veíamos ningún sangrado, pensé en una hemorragia interna que después se confirmó en el hospital”, agregó.

El niño estaba tendido sobre la arena, no respondía y tampoco se movía. Santillán contó que "apenas respiraba. Estaba pálido, blanco, cianótico" y que también el corazón le "latía muy lento". Se encontraba en un "estado de shock profundo".

La asistencia a Bastián

En el lugar no había ambulancia ni personal de salud, sino solo la policía y los bomberos que intentaban contener a la gente. De inmediato, Santillán intervino y empezó con las maniobras de asistencia respiratoria básica, pero el nene entró en paro cardiorrespiratorio.

“Empezamos con los masajes y la ventilación. Fue desesperante. Necesitábamos oxígeno, intubarlo, algo que no teníamos”, relató la mujer a Clarín. Diez minutos tardó la ambulancia en llegar a la zona, pero lo hizo sin el equipamiento para atender la grave emergencia, pero trajo oxígeno y la bolsa de ventilación manual que necesitaban.

Poco después apareció una enfermera que logró colocarle una vía venosa periférica en medio del shock. “Fue casi milagroso. Gracias a eso pudimos pasarle líquidos y empezar a revertir el cuadro”, explicó Santillán. El niño “no tenía golpes externos importantes. Estaba sin remera, totalmente pálido, con los labios y los dedos morados. Pensé enseguida en una hemorragia interna. En estos choques, la desaceleración es brutal y los órganos internos, sobre todo el hígado o el bazo, sufren mucho”, recordó.

Ya en el hospital se confirmó que tenía un traumatismo hepático severo. Permanece en el nosocomio Dr. Pepe Olaechea, según el parte difundido por las autoridades de la institución se encuentra bajo asistencia respiratoria mecánica e inestabilidad hemodinámica y que, al momento del ingreso, se constató una hemorragia intraabdominal, motivo por el cual fue intervenido quirúrgicamente de urgencia, informó la agencia Noticias Argentinas.

“Durante el procedimiento se evidenció rotura hepática y compromiso de grandes vasos, realizándose packing para contención de la hemorragia. En el transcurso de la cirugía se efectuó la transfusión de cuatro unidades de glóbulos rojos y plasma”, detallaron.

El agradecimiento de la familia

Santillán también contó que el padre del nene le escribió un mensaje agradeciéndole por haberle salvado la vida a su hijo, ya que no estaría vivo si ella no hubiera estado ahí. Desde ese momento siguen la evolución del chico a la distancia.

La preocupación ahora está puesta en el impacto neurológico que pudo haber sufrido por el tiempo sin oxígeno. “Los chicos a veces sorprenden. Tienen una capacidad de recuperación enorme”, dijo Santillán. Es a eso a lo que se aferran, igual que la familia, mientras el nene sigue internado y su evolución es minuto a minuto.

El grave accidente ocurrió este lunes por la noche en la zona de la Frontera de Pinamar, donde chocaron una  camioneta y dos vehículos tipo UTV, alrededor de las 20 horas. Según fuentes policiales, uno de los UTV había salido desde el interior de la Frontera con un adulto y tres chicos a bordo, y colisionó con una camioneta Volkswagen Amarok.