René Favaloro, médico: "Nunca recibí un honor por lo que hice, sino por lo que otros hicieron conmigo"

Esta frase es una de las expresiones más puras de la humildad intelectual del creador del bypass y define su postura frente al éxito personal y el valor del trabajo colectivo.

17 de abril, 2026 | 05.00

René Favaloro no solo revolucionó la medicina mundial con la técnica del bypass aortocoronario; también dejó un legado ético que cuestiona el individualismo de la sociedad moderna. A través de sus discursos y escritos, el médico platense siempre buscó desviar los reflectores de su figura para iluminar a quienes lo formaron.

El textual más completo y preciso, que suele ser la base de su pensamiento, reza: "Nunca he creído que he hecho nada solo. Nunca recibí un honor por lo que hice, sino por lo que otros hicieron conmigo. La técnica del bypass es el resultado de un trabajo en equipo, de años de observación constante y de la generosidad de mis maestros".

La frase que define su vida y su obra

1. El reconocimiento al equipo y la infraestructura
Favaloro pronunció variantes de esta idea en diversas conferencias y entregas de doctorados honoris causa. Su intención era dejar claro que el hito de 1967 no fue el "chispazo" de un genio solitario, sino el resultado de la estructura de la Cleveland Clinic en Estados Unidos. Para él, el éxito pertenecía también a sus mentores, como el Dr. Donald Effler o Mason Sones, y a cada residente, enfermero y técnico que trabajó a su lado.

2. El concepto del "Nosotros" sobre el "Yo"
Para el cardiocirujano, el individualismo era una de las grandes fallas contemporáneas. Al sostener que los honores eran por lo que "otros hicieron con él", se refería a que un profesional es simplemente la síntesis de muchas enseñanzas: los maestros que transmiten la técnica, los pacientes que brindan su confianza y la educación pública que lo formó (siendo él un férreo defensor de la Universidad Nacional de La Plata).

3. El rechazo al pedestal
Favaloro detestaba ser llamado "héroe". Utilizaba esta frase para recordar que la medicina es una construcción social. En su libro Recuerdos de un médico rural, explicó que incluso su etapa en Jacinto Arauz (La Pampa) fue la que lo moldeó: la realidad del campo y la vulnerabilidad de sus pacientes "hicieron" de él el médico humano que luego triunfaría en el exterior.

Si bien la repitió en esencia durante toda su carrera, se destacan dos momentos clave donde esta idea quedó plasmada con fuerza:

  • Conferencias en la Fundación Favaloro: A finales de los 80 y principios de los 90, Favaloro solía dar charlas a residentes y estudiantes. En ellas, insistía en que el éxito de la cirugía cardiovascular en Argentina era una construcción de la Fundación y no un mérito personal.
  • Discurso de recepción de Doctorados Honoris Causa: Favaloro recibió más de una docena de estos títulos. En sus discursos de agradecimiento (como el de la Universidad de Tel Aviv o universidades nacionales en Argentina), utilizaba esta frase para redirigir el aplauso hacia sus mentores de la Cleveland Clinic (Donald Effler y Mason Sones) y hacia la universidad pública argentina.