"Hernán está loco": la frase que le dijo Fini Lanusse a la testigo clave en el caso propofol que analizan los investigadores

Una amiga de la anestesióloga Delfina "Fini" Lanusse contó que la joven le dijo que su pareja, Hernán Boveri, le había suministrado propofol y ketamina contra su voluntad y que la encontró "totalmente drogada" en el piso de su departamento. Ambos imputados negaron los hechos

17 de abril, 2026 | 14.21

La causa por el robo de drogas anestésicas del Hospital Italiano sumó en las últimas horas un testimonio que los investigadores consideran clave. Una joven anestesióloga, identificada como "Mechi" y amiga de Delfina "Fini" Lanusse, declaró ante el juez Javier Sánchez Sarmiento y aportó detalles que vinculan a los dos imputados con una trama de consumo y sustracción de medicamentos.

Según su relato, Lanusse le confesó que mantenía una relación clandestina con Hernán Boveri a escondidas de la pareja de él. También le contó que el anestesista robaba fármacos del hospital para que los consumieran juntos. La testigo mencionó propofol, fentanilo y otras drogas de uso quirúrgico.

"Totalmente drogada" y una vía en el pie

Uno de los episodios más graves ocurrió en septiembre de 2025. Según "Mechi", ella y otra amiga (identificada como Chantal "Tati" Leclerc, también imputada en la causa paralela por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar) se preocuparon porque Lanusse no respondía mensajes. Fueron a su departamento y la encontraron inconsciente en el piso, con una vía de suero colocada en el pie derecho. "Totalmente drogada", describió.

Ese detalle no pasó desapercibido para los investigadores: Zalazar fue hallado muerto en su departamento de Palermo con una vía en el mismo pie.

"Hernán está loco" y la confesión de un suministro forzado

El testimonio también describió un encuentro en febrero de 2026. "Mechi" fue a ver a Lanusse a su departamento. Pese a que el día era muy caluroso, la joven la recibió con un tapado, un comportamiento que los especialistas asocian con la salida de un consumo de anestésicos. Allí, Lanusse le dijo: "Hernán está loco" y le contó que él le había dado propofol y ketamina contra su voluntad.

Las defensas: "intachable", "caza de brujas" y un perro enfermo

Ambos imputados negaron las acusaciones. Delfina Lanusse declaró que es una mujer "intachable" , que "nunca robé nada" y que todo esto es "injusto porque quiero seguir siendo médica". Aseguró que la testigo es "una ex amiga que está mal psiquiátricamente" y que su declaración responde a una venganza personal. Dijo que la están "criminalizando por una situación personal".

Hernán Boveri, por su parte, sostuvo que "no hay delito" y que el hospital "no puede demostrar la falta de propofol" . Criticó duramente la investigación y la calificó como "una caza de brujas" . Sobre las jeringas secuestradas en su casa, afirmó que eran "compradas en Farmacity" y que las usaba para un tratamiento oncológico de su perro, que finalmente murió. También apuntó contra la Asociación de Anestesia, por no haber registrado las reuniones donde se trató el caso.

Lo que viene

La causa sigue abierta. Ahora los investigadores esperan que el Hospital Italiano aporte más documentación para sostener la acusación. También se analiza la posibilidad de unificar este expediente con el que investiga la muerte de Alejandro Zalazar, lo que podría agravar la situación de los imputados.