La Inteligencia Artificial (IA) no es una moda pasajera: llegó para transformar la forma en que trabajamos y plantea dudas sobre qué roles podrían cambiar o desaparecer. Mientras algunas profesiones enfrentan la posibilidad de ser reemplazadas o modificadas, otras siguen siendo menos vulnerables a esta tecnología.
La empresa Anthropic, experta en IA y creadora del modelo Claude, publicó un estudio que analiza el impacto de esta tecnología en distintas ocupaciones. Según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, las profesiones con mayor "exposición observada" a la IA —una medida que combina la capacidad teórica de la tecnología y su aplicación real— tienden a tener un crecimiento laboral más lento proyectado hasta 2034.
Entre las diez profesiones con mayor riesgo de ser afectadas por la IA se encuentran programadores con un 74,5% de exposición, representantes de atención al cliente con 70,1%, y analistas de datos con 67,1%. También figuran especialistas en registros médicos (66,7%), analistas de mercado y marketing (64,8%), representantes de ventas (62,8%), y analistas financieros (57,2%), entre otros.
La automatización de tareas repetitivas en estos sectores podría optimizar los tiempos de trabajo y reducir costos para las empresas. Sin embargo, el informe subraya que hasta ahora no se ha registrado un aumento significativo en las tasas de desempleo para estos trabajadores. Sí se observó una desaceleración en la contratación, especialmente entre jóvenes de 22 a 25 años.
Las advertencias sobre el trabajo del futuro ante el avance de la Inteligencia artificial
Anthropic también aclaró que profesiones que requieren presencia física, como cocineros, mecánicos de motos, guardavidas o bartenders, están fuera de la lista de riesgo. Lo mismo ocurre con tareas agrícolas específicas y labores legales que exigen interacción directa, como representar clientes en tribunales.
Sobre el futuro, el informe señala que el impacto de la IA en el empleo podría parecerse menos a la abrupta caída que causó la pandemia de COVID-19 y más a cambios graduales y sostenidos como los generados por internet o el comercio con China.
En palabras del estudio, “Nuestro trabajo es un primer paso para catalogar el impacto de la IA en el mercado laboral. Un enfoque consolidado puede ayudar a futuros observadores a distinguir la señal del ruido”. Esta reflexión invita a estar atentos y preparados para una transformación profunda, pero que, por ahora, no implica un desempleo masivo inmediato.
