Por el mal momento del Gobierno, el radicalismo y el PRO se distancian con agendas propias en el Congreso

El partido de Macri puede volver a insistir con Ficha Limpia y evalúan rechazar la eliminación de las PASO. 

15 de abril, 2026 | 11.46

El mal momento que atraviesa el Gobierno por los escándalos de Manuel Adorni, las novedades de las causas Libra y Andis y la consecuente baja en las encuestas obliga a los aliados más firmes a tomar distancia de las iniciativas oficiales. Los bloques parlamentarios del PRO y la UCR comenzaron una serie de discusiones para presentar su propia agenda en una estrategia de diferenciación progresiva de La Libertad Avanza.

En la Cámara de Senadores ambos espacios delinean los temas a proponer públicamente a partir de la semana que viene. Coinciden en que los tiempos se aceleraron con el desgaste libertario de marzo que, a su vez, detuvo la velocidad y profundidad de los paquetes de reformas prometidos por Javier Milei para diseñar “la nueva arquitectura jurídica y legal” del país.

En el PRO el punto de quiebre será este viernes con la serie de reuniones que mantendrá Mauricio Macri en el NEA. Los senadores planean asistir y delinear junto al expresidente los temas a impulsar. En medio del despertar de Comodoro Py contra funcionarios libertarios y las denuncias por enriquecimiento ilícito y corrupción se evalúa reflotar el proyecto de ficha limpia. El año pasado la iniciativa estuvo a punto de aprobarse pero en la Cámara Alta recibió un duro revés. Es una iniciativa con sello PRO que podría acercarlos a la agenda del republicanismo y la transparencia.

Además si el oficialismo presenta la reforma electoral, la posición del macrismo irá por la no eliminación de las PASO, en una señal de fuerte distancia con la propuesta gubernamental. “Nosotros queremos las primarias abiertas, tal vez acordamos en sacar la obligatoriedad en los distritos donde no hay competencia. Pero creemos que es una herramienta. Juntos por el Cambio y la presidencia de Mauricio surgió de una PASO”, recuerdan en el Senado. La iniciativa de reforma electoral, sin embargo, entraría por Diputados. 

En el Radicalismo ya pusieron a un equipo de asesores a trabajar los proyectos que se van a presentar la próxima semana. En este caso es una señal política de mayor independencia pero sin poner contra las cuerdas al Gobierno. Los temas que se trabajan tienen que ver con el blanqueo del lobby o gestión de intereses, iniciativas de acceso a la justicia y que atiendan a la minoridad. Esta semana se analizarán internamente los detalles finales.

Estos movimientos impactan en el Grupo de los 47 que Patricia Bullrich había formado durante las extraordinarias y que dejó en minoría al peronismo pese a ser el bloque más numeroso. El diálogo entre el PRO y la UCR con la jefa de LLA en el Senado es excelente y este distanciamiento está entre los tema de conversación. “A Patricia le decimos que lo que quiera sacar lo haga antes del Mundial porque después va a estar complicado”, le advirtió un macrista. En el Radicalismo tienen previsto la semana que viene acercarle su paquete de leyes y negociarlo. 

De esta forma ambos bloques que hasta ahora acompañaron al Gobierno en cada votación mostrará hacia afuera matices de diferenciación y eventualmente algún dolor de cabeza que se irá profundizando en el desgaste oficial.