Un histórico hotel cerró sus puertas pese a ser un icónico lugar con más de 70 años de historia. Como muchos otros establecimientos, no pudieron hacerle frente a la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei.
Se trata del emblemático Hotel Covadonga de Resistencia, Chaco, y era uno de los más reconocidos del sector por su ubicación, la atención y su destacada cocina.
Desde el sector señalaron que era una referencia histórica para los visitantes, especialmente artistas que llegaban a Resistencia. También muchos destacaban el restaurante que tenía a la cabeza a un reconocido chef apodado el "Gordo" del Covadonga y que en los corsos siempre era elegido como el "Rey Momo".
El lugar contaba con 250 plazas y estaba ubicado en Güemes y Brown, una importante esquina de Resistencia ya que está a cinco minutos a pie de la Casa de las Culturas y del centro, y muy cerca de espacios emblemáticos como el Museo del Hombre Chaqueño, la Catedral de Resistencia, el Fogón de los Arrieros y la Plaza España.
Los motivos del cierre del Hotel Covadonga
La caída del consumo fue uno de los factores principales para el cierre del lugar que hizo irreversible la situación que comenzó a complicarse con la pandemia del covid-19.
Sumado a la crisis económica que vive el país y que hizo que caiga la demanda hotelera, se sumó el cambio de hábitos en los viajeros en los últimos años, ya que la plaza era punto recurrente del turismo de eventos y convenciones. Hoy se volvieron más frecuentes las convenciones online, que hicieron que caiga más la cantidad de vacantes.
Los dueños además apuntaron contra los alquileres temporarios por parte de departamentos ofrecidos a través de distintas páginas y aplicaciones que muchos hoteleros consideran una competencia "desleal". Ante la caída del poder adquisitivo, muchos prefieren estas opciones que hacen que se ahorre en el gasto de la comida, ya que te permiten cocinar y no ir a un restaurante. Además, no tienen los servicios clásicos del hotel, lo que hace que el hospedaje sea más económico muchas veces.
No se sabe cuándo será el cierre definitivo, pero los 30 trabajadores ya comenzaron a pensar en el futuro, ya que se quedarán sin su fuente de ingresos. Tampoco hay certezas sobre qué pasará con el edificio, aunque se rumorea que podría ser transformado en una institución dedicada a albergar y cuidar a adultos mayores.
